Brasilia (ANSA) - Los gobiernos de los presidentes brasileños Luiz Inácio Lula da Silva y Fernando Henrique Cardoso firmaron contratos por unos u$s 4.300 millones con la francesa Alstom, investigada por corrupción.
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Durante la administración de Lula da Silva, iniciada en 2003, el estado federal pagó u$s 750 millones al grupo francés, en su mayor parte por usinas de energía eléctrica, informó ayer la prensa brasileña.
Alstom, cabe recordarlo, es el socio principal de la UTE que aspira a construir el polémico «tren bala» que debería correr -si alguna vez se lo construye- entre Buenos Aires y Rosario.
Investigaciones
El matutino «Valor» publicó que no se descarta que parte de los contratos suscriptos por las sucesivas administraciones sean objeto de investigación por parte de la Justicia de Suiza, donde hay varios procesos contra Alstom por pagar sobornos a fin de que se les adjudicara la realización de obras públicas.
En la gestión de Cardoso (1995-2002) el gobierno federal desembolsó u$s 3.550 millones, según el informe publicado ayer basado en datos de empresas estatales y el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU). Este organismo oficial detectó irregularidades en algunos contratos pero aún no los caracterizó como fraudulentos.
Alstom es investigada por la Justicia brasileña debido a los supuestos sobornos pagados a las autoridades del estado de San Pablo por contratos de obras cercanos a los u$s 3.400 millones. La Justicia suiza también investiga esos presuntos sobornos a las autoridades paulistas y envió información de la causa al gobierno brasileño.
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