Brasilia (AFP) - El gobierno brasileño recibió ayer la primera autorización ambiental para construir la central atómica de producción eléctrica Angra III, un proyecto que había sido abandonado hace 20 años y rescatado por la presente administración que relanzó el programa nuclear del país.
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El ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, avisó que la autorización, concedida por el oficial Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama), trae exigencias tales como una solución «definitiva» para los residuos nucleares.
El ministro de Energía, Edson Lobao, había indicado el martes que los residuos serán almacenados, y que no hay ningún país con solución definitiva a esa cuestión.
El gobierno quiere iniciar la construcción de Angra III en setiembre, en medio de un área de protección ambiental en el litoral de Rio de Janeiro.
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