Un "jueves negro" hundió hoy a los mercados mundiales y arrastró a la Bolsa porteña, que cayó 3,61 por ciento, en un escenario agravado aquí por las dudas generadas en los mercados ante el anuncio de la cancelación de deuda con el Club de París.
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Este mar financiero embravecido provocó sensibles bajas en los títulos de deuda argentinos, de hasta 3,33 por ciento, y dejó el riesgo país en los 722 puntos, 24 puntos por encima del cierre que se verificó en el cierre del día anterior.
Entre los bonos que más bajaron se encontraron: el cupón atado al PBI en dólares con el 3,33 por ciento y su versión en pesos que retrocedió 1,09; el Discount en moneda local cayó 3,11 y el nominado en moneda norteamericana, 1,62 mientras que el Par en pesos cedió 2,99.
De esta manera, el derrotero del sector accionario porteño acompañó la fuerte caída de los bonos argentinos.
El panel MerVal de 29 líderes de la Bolsa porteña rompió el sostén de 1.700 puntos para cerrar en 1.694,60 unidades.
Las acciones de Estados Unidos -Wall Street bajó 2,98 por ciento- profundizaron sus pérdidas ante preocupaciones por el debilitamiento del mercado laboral que llevaban a los inversores a temer sobre el futuro de las ganancias corporativas.
Los temores sobre el mercado laboral opacaron un reporte que mostró que el amplio sector servicios se expandió fuertemente en agosto.
Un informe del Gobierno mostró un inesperado salto en el número de personas que piden subsidios por desempleo, lo que incrementó los temores sobre el mercado laboral del país.
Otro reporte mostró que los costos laborales unitarios cayeron inesperadamente en el segundo trimestre.
La Bolsa de Tokio cedió 1,04 por ciento ante unos inversores preocupados por el ritmo de la economía global y la incertidumbre sobre el futuro económico de Japón.
Este comportamiento de los títulos de deuda soberana quedó registrado en el indicador Embi Plus (EP+) de la Banca JP Morgan (JPM) que subía violentamente en 24 puntos básicos (pb) al nivel de 722 unidades, su máximo hasta el momento, cuando aún seguían cotizando los Bonos del Tesoro (BT) estadounidenses y los emergentes en el circuito internacional.
El riesgo país había alcanzado su máximo del 2008, el 8 de agosto con un cierre de 727 pb y un intradiario de 735 pb, cuando los bonos caían verticalmente por continuadas ventas ejercidas desde el exterior ante la recomendación de importantes brookers internacionales que recomendaron 'vender argentina'.
Este 'paper' significó el desprendimiento de cualquier activo emitido en la Argentina tanto por el Gobierno nacional cuanto por empresas privadas.
La jornada fue netamente desfavorable para los activos de riesgo y de países emergentes que siguieron el derrotero negativo de los mercados correspondientes a las naciones del primer mundo cuyo mayor exponente, la Bolsa en Wall Street, se desplomó con caída de 2,99 por ciento para el índice industrial Dow Jones.
En su renovado recorrido bajista, el Merval alcanzó los niveles del 18 de octubre de 2006 cuando clausuró en 1.692,02 puntos, mientras que con el derrape de esta tarde quedó negativo en toda la línea con pérdidas de 4,64 por ciento en la semana al igual que en el mes y del 21,24 por ciento en lo que va del año que es la mayor caída del 2008 hasta el momento, superando la del 12 de agosto último cuando clausuró en 1.696,60 con pérdida anual de 21,15 por ciento.
Desde su máximo nominal histórico en 2.351,44 puntos registrado el 31 de octubre de 2007, este indicador líder dejó en el camino un 27,93 por ciento en calidad de pérdidas promedio para todas las integrantes de su cartera que, individualmente acusaron rojos de diferente magnitud respecto de aquella estadística.
Un volumen de 40,2 millones de pesos se distribuyó entre acciones, cedear's y ejercicios sobre 93 especies cotizadas que acusaron 11 alzas, 74 bajas y 8 repeticiones.
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