El Banco Central brasileño anunció ayer que logró renovar 99,9% del paquete de u$s 2.000 millones de deuda pública indexada al valor del dólar que vence mañana. Pero tras la operación, el pago de estos bonos se pospuso hasta mediados de diciembre, dando algo de oxígeno a las alicaídas arcas públicas brasileñas.
Pero también influyeron positivamente en la evolución del mercado los mensajes conciliadores que lanzó el presidente electo, Inácio Lula Da Silva, desde su victoria concretada el domingo pasado. «El mercado está absorbiendo la victoria de Lula y la realidad de que éste es más manso de lo que parecía», afirmó el analista de la consultora financiera Globalin-vest, Fernando Pinto Ferreira.
En este sentido, el hombre de confianza de Lula y presidente del PT, José Dirceu, abogó ayer por una política económica realista y responsable en cuestiones como aumentos de salario mínimo o una eventual renegociación de las deudas de los estados brasileños.
Dejá tu comentario