Según Marques, la declaración «permite saber, de forma amplia y detallada, las riquezas que Brasil posee fuera del país», que sumaban u$s 83.692 millones en 2003, de acuerdo con las 10.622 declaraciones registradas el año pasado.
Marques subrayó que las declaraciones «son exclusivamentepara fines estadísticos, y el banco garantiza el sigilo». De todos modos, el funcionario advirtió que el Banco Central fiscaliza la calidad de las informaciones y, en caso de detectar una irregularidad a la ley brasileña, prevé multas que pueden superar los 80.000 dólares.
Dejá tu comentario