La Organización Mundial del Comercio (OMC) tiene previsto comunicar oficialmente mañana un fallo a favor de la Argentina por una demanda que presentó contra Chile el año pasado por aplicar salvaguardias y aranceles ilegales en su importación de aceites, trigo y harina de trigo. Sin embargo, desinteligencias entre funcionarios del gobierno hizo ayer tamba-lear no sólo la presencia internacional de la Argentina sino también ventas al país vecino que llegan a u$s 130 millones por los productos en cuestión.
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La posibilidad de que la Argentina renegocie con Chile el fallo que ya ganó ante la OMC sacudió ayer algunos despachos oficiales y a los exportadores representados por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el Centro de Exportadores de Cereales y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, entidades que en conjunto llevaron a cabo la protesta formal ante la OMC, que fue avalada por el Estado argentino.
Pero la llegada hoy de una delegación mixta de Chile -funcionarios y privados-genera incertidumbre ante la presunción de que se «canjearía» el ingreso de carne argentina a Chile por una retractación del gobierno argentino ante la OMC.
La certeza de que Chile presiona a la Argentina con la promesa de abrir su mercado de carne (vedado desde la reaparición de la fiebre aftosa) sumada a la presencia del presidente del servicio sanitario argentino, Bernardo Cané, en una negociación desconocida por algunos funcionarios de Agricultura durante la semana pasada en el país trasandino, provocaron ayer versiones cruzadas sobre el tema. Desde algunos sectores se confirmaba a este diario que «ya pasó con el ingreso adicional de Cuota Hilton a Europa que se logró, la semana pasada, en desmedro de las exportaciones de soja». El temor a una «negociación sanitaria» contra otra de «política agrícola» cundió también en el presuntamente desmembrado tejido oficial. Es que mientras Cancillería (a través de Martín Redrado) y Agricultura (mediante Miguel Paulón) acordaban trabajar en conjunto para mejorar las exportaciones, se desconocían las gestiones del servicio sanitario (SENASA) en Chile. «De concretarse esta maniobra, la Argentina perdería una enorme herramienta en defensa de sus mercados en todos los foros internacionales», coincidían funcionarios públicos y privados hasta que, luego de reuniones con representantes de las cámaras de granos y aceites, Gustavo Irígoras, director de Relaciones Internacionales de la Secretaría de Agricultura le ratificó a Ambito Financiero que «la Argentina no se va a mover en su posición en el panel de la OMC. Chile realiza su presión política pero no va a haber canje de carne por granos y no vamos a permitir que se mezclen cuestiones sanitarias con problemas de bandas de precios y toda una acción que sienta un precedente en nuestra lucha contra las políticas agrícolas de países, como los del Pacto Andino, que traban el ingreso de alimentos argentinos a su mercados».
En efecto, el fallo a favor de la Argentina sienta jurisprudencia en base al Acuerdo Agrícola y posiciona al país para la discusión en contra de los subsidios. En ese marco, los Estados Unidos y Brasil, los principales socios comerciales de la Argentina, se presentaron respaldando la posición del país, mientras la Unión Europea se presentó a favor de Chile, según surge de los expedientes presentados ante la OMC. «Las salvaguardias y aranceles aplicados por Chile sólo en el sector de aceites, trigo y harinas de trigo le ocasionaron a la Argentina pérdidas por 130 millones de dólares», indican en el sector exportador.
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