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20 de diciembre 2005 - 00:00

China ya es la sexta economía mundial

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El nuevo cálculo, basado en un vasto censo a nivel nacional, colocó a China por encima de Italia en el listado de potencias económicas mundiales del 2004, en el sexto puesto, medido en dólares a tipos de cambio de mercado.

Más aún, en base a los movimientos cambiarios y las tasas relativas de crecimiento en el 2005, los economistas estiman que China ya ha llegado a la cuarta posición, por encima de Francia y Gran Bretaña, sólo detrás de Estados Unidos, Japón y Alemania.

La Oficina Nacional de Estadística (ONE) dijo que la rectificación reflejaba mejor la información del sector servicios y de las firmas privadas.

Los datos fueron recopilados durante un sondeo que duró un año, para el cual el gobierno movilizó a 13 millones de encuestadores: uno por cada 100 chinos.

Para los inversionistas, el incremento implica que algunos indicadores elevados que parecían preocupantes, como la inversión o los préstamos en mora como proporción del PIB, ahora lucen más sostenibles.

"La estadística revisada muestra que la estructura económica de China es más razonable y saludable de lo que mostraban las cifras anteriores", dijo Li Deshui, jefe de la oficina de estadísticas, a los reporteros.

La ONE ahora estima que el PIB del 2004 totalizó 15,99 billones de yuanes, 16,8 por ciento más que su estimación previa.

Si se utiliza el tipo de cambio de fines del 2004, de 8,276 yuanes por dólar, esa suma representa 1,93 billones de dólares, comparado con 1,67 billones de dólares de Italia, de acuerdo con los números del Banco Mundial.

Los sectores de fuerte crecimiento como las telecomunicaciones, los minoristas y los bienes raíces representaron el 93 por ciento de la revisión e impulsaron la participación del sector servicios en la producción económica del 2004 a 40,7 por ciento desde 31,9 por ciento.

La porción de la industria en el PIB, hasta ahora sobreestimada, bajó a 46,2 por ciento desde 52,9 por ciento, mientras que la participación de la agricultura y la pesca descendió a 13,1 por ciento desde 15,2 por ciento.

Los cambios implican que China tendrá que apoyarse menos en la creciente producción industrial, y la constante demanda de energía y materias primas que esa actividad conlleva, para sostener las tasas de crecimiento de 9 por ciento o más de los tres últimos años.

"Dado que el tamaño del sector servicios es mucho mayor de lo que se había estimado inicialmente, la sustentabilidad del crecimiento en China es mucho mejor de lo que pensaba mucha gente", dijo Frank Gong, economista jefe de JPMorgan Chase en Hong Kong.

Como los funcionarios ahora saben que el crecimiento depende menos de las industrias orientadas a la exportación, podrían adoptar un enfoque más relajado con respecto a la posibilidad de permitir una subida del yuan, lo que favorecería el crecimiento del consumo y los servicios, dijo Gong.

"Aliviará en algo las preocupaciones dentro de China sobre un yuan más fuerte", sostuvo.

Jim Walker, de la firma de corretaje CLSA en Hong Kong, dijo que el hecho de que China ahora casi sin duda es la cuarta mayor economía mundial podría generar más cuestionamientos en Washington.

El senador estadounidense Charles Schumer amenaza con volver a presentar un proyecto de ley que impondría un arancel de 27,5 por ciento sobre las importaciones chinas a menos que se revalorice el yuan.

"Esto le da (al senador) muchas más municiones", dijo Walker.

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