El gabinete de emergencia productiva analizará el próximo jueves la aplicación de la Ley de Desabastecimiento a los productos perecederos como leche, carnes, frutas, pollos, huevos y verduras. También se obligará a los supermercados a pagar sus obligaciones en término mediante la Ley de Factura Conformada, que transfiere a los bancos las obligaciones de los supermercados con sus abastecedores, lo cual los obliga a pagar efectivo al mes de entregada la mercadería.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La crisis de los productos perecederos, entre ellos, los lácteos, convocó a los industriales de ese sector a la Secretaría de Agricultura, donde fueron recibidos por el santafesino Miguel Paulón, nombrado informalmente como secretario de Agricultura, aunque nada se sabe sobre su asunción oficial y formal, y quien antes de ingresar en la política trabajó en las filas de la empresa láctea SanCor.
Como paliativo a la situación de los productores, que reclaman una urgente recomposición del precio de la leche, Paulón anunció que se acortarán a 30 días los plazos de pago para las entregas de los tamberos. «La medida, que en principio está consensuada con el sector de la industria y los supermercados, podría regularse legalmente, ya que se enmarca en la Ley de Desabastecimiento», se dijo en el gobierno.
•Pagos demorados
Tanto los productores como los industriales lácteos denunciaron que actualmente «están cobrando su mercadería en un plazo promedio de 75 días, con casos que llegan a extenderse hasta los 120 días».
En cuanto a las estrategias de mediano plazo, Paulón destacó que, «si la lechería tiene la expectativa de mejorar sus ingresos, debe encontrar una salida exportadora», teniendo en cuenta que en la actualidad más de 80 por ciento de la producción láctea se destina al mercado interno. Consultado por la prensa, el designado, pero no asumido futuro subsecretario de Producción Agropecuaria y Alimentos, Roberto Domenech -hombre del sector avícola-explicó que «los efectos de una devaluación competitiva deberían traducirse en una herramienta para mejorar la competitividad del sector», aunque no aclaró si se refería a la producción de pollos, lácteos o a la posibilidad de que, con la devaluación, los hombres de campo puedan compensar el abundante crédito a favor que tendrán por la rebaja del IVA a 10,5% que aún no se extiende a los insumos del campo.
Dejá tu comentario