Cristina Kirchner irá hoy a Brasilia en su primera visita oficial a Brasil como presidente electa. Si bien el viaje tiene carácter político, ratificar el lugar de Brasil en las relaciones internacionales de la Argentina, un tema concreto e inmediato formará parte de la agenda: el interés de Petrobras en adquirir los activos de Esso en el país.
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Durante la semana pasada, Marco Aurelio García, asesor político del presidente Lula, estuvo en Buenos Aires para empezar la negociación de la compra de Esso con el gobierno. En apariencia, las conversaciones con la petrolera estadounidense están muy avanzadas y ya se habría firmado una suerte de preacuerdo, pero falta el visto bueno del gobierno argentino.
Desde el punto de vista de la legislación vigente, no hay elementos que le impidan a la petrolera brasileña adquirir la refinería de Esso en Campana y la red de 500 estaciones de servicio, de las cuales unas 90 son propias de la empresa.
Malestar
Sin embargo, cuando empezaron a conocerse versiones sobre la operación, el ministro de Planificación, Julio De Vido, hizo trascender el «malestar» oficial y que el gobierno «todavía está esperando que Petrobras cumpla con las inversiones comprometidas».
El Ejecutivo brasileño y las autoridades de Petrobras procurarían hoy poner la operación en otro contexto, de manera de anunciar más inversiones en el mar Argentino y en las otras áreas del negocio petrolero, como significaría la compra de la refinería de Esso en Campana para adaptarla a los requerimientos de combustibles menos contaminantes a partir de 2010.
De Vido, que acompañará a la presidente electa junto con el canciller Jorge Taiana, representaría a la parte del gobierno que pretende que Esso sea comprada por capitales locales, ya sea solos o asociados con ENARSA, la empresa estatal de energía. Se sospecha también que el titular de Planificación estaría más cómodo si Petróleos de Venezuela compra una parte de Esso que si lo termina haciendo Petrobras.
De esta manera, el viaje de hoy también es un nuevo test para la futura presidente. Tras la confirmación de De Vido, resta saber hasta dónde llega ahora su influencia, y cuál será la posición del nuevo gobierno frente a los grupos económicos locales que se han orientado hacia la energía en los últimos años. Desde fuentes de Petrobras hay todavía alguna expectativa de que la operación se destrabe hoy en el encuentro entre Cristina Kirchner y Lula, y mañana pueda darse el primer anuncio público.
La visita durará menos de 24 horas, pero además de la transacción Esso-Petrobras también habrá otros temas energéticos en la agenda, como la continuidad del intercambio de electricidad por gas, que ya se concreta desde el último invierno.
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