ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

13 de junio 2006 - 00:00

Club Med ya no atrae como antes

ver más
¿A qué se debe la virtual «desaparición» de una marca tradicional en turismo de las ofertas que hacen las agencias? Club Med, que en algún momento de la década del 90 era casi un certificado de prestigio al momento de relatar vacaciones, ha salido de manera casi definitiva del imaginario colectivo, superada por otras marcas, modelos y esquemas de ocio.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En los últimos años, aterrizó con fuerza en el Caribe el concepto del «all inclusive», cambiando de raíz la fórmula del negocio. Las propiedades «todo incluido», como su nombre lo indica, hacen que el huésped pague un monto fijo y único y a cambio tenga derecho a comer todo lo que le apetezca y a realizar todas las actividades que ofrece el hospedaje. Una suerte de «pensión completa», pero mejorada.

En este esquema, el pasajero se olvida de cuidar su bolsillo, no tiene que mirar la columna de la derecha a la hora de comer y puede, además, disfrutar de buenas bebidas alcohólicas, acceder a espectáculos y practicar actividades deportivas sin necesidad de pagar un dólar extra a lo pactado.

Los «todo incluido» no nacieron en el Caribe. La idea data de 1950 y es de los fundadores de la cadena francesa Club Med (née «Club Mediterranée»), o sea Gilbert Trigano y Gérard Blitz, quienes imaginaron la posibilidad de « abandonarlo todo, guardar los zapatos lustrados, no abrir un periódico y convertirse en otra persona», según la declaración de principios de la cadena.

Durante las primeras décadas todo marchó sobre ruedas. Era una idea renovadora que cautivó a muchos. A la sombra del éxito, en 1963 la empresa se transformó en sociedad anónima y Trigano fue nombrado presidente. En 1966 comenzó a cotizar en la Bolsa de París y en 1984 en Wall Street.

Pero esa prosperidad no duró para siempre: Club Med comenzó a envejecer sin haber encontrado el camino para adaptarse a los nuevos tiempos. Los pasajeros exigían mejoras en las instalaciones y en el servicio, aspectos que la cadena no supo o no quiso percibir. La idea de no tener televisión y otras comodidades primarias en el cuarto dejó de verse como una excentricidad y se convirtió en una desventaja. El viajero de hoy busca tranquilidad pero sin resignar confort ni tecnología: para muchos turistas que pueden acceder a un «resort all inclusive» en algún punto exótico del Caribe o de Brasil, es impensable no tener Internet, señal de celular y TV satelital. Y los «Club Med», en ese sentido, se quedaron en el tiempo.

En 1994, Trigano cedió la presidencia a su hijo Serge, pero en 1998 la titularidad le fue arrebatada por los accionistas mayoritarios de Club Med. Como titular fue nombrado Henri Giscard d'Estaing, hijo del ex presidente francés. A mediados de 1994 su rival, el grupo hotelero Accor, se hizo de la mayoría del paquete accionario, adquiriendo 28,9% del mismo en u$s 252 millones.

En 2003 el balance de Club Med cerró con pérdidas por 94 millones de euros; al año siguiente el rojo se redujo a 44 millones y en 2005 obtuvo una pequeña ganancia, atribuida a la venta de varios inmuebles.

En lo que hace a su actuación en la Argentina, Club Med centra sus acciones en la promoción de las tres propiedades que tiene en Brasil. En el Caribe mantiene seis hoteles, los que prácticamente no se comercializan en el mercado argentino. Lo mismo acontece con sus establecimientos de Europa y EE.UU.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias