Martín Guzmán convenció a Silvina Batakis, y su sucesora activará lo antes posible las negociaciones con el Club de París para cerrar el último capítulo de la deuda argentina en divisas abierto y sin resolución. La flamante ministra de Economía retomará el contacto con las autoridades del organismo para reabrir las negociaciones para aplicar un plan de pago por los u$s2.400 millones de dólares que se le deben a la entidad. Y, lo más importante, insistir en una reducción de la tasa de interés que se le cobran al país de un 9%.
Según le transmitió ayer el ministro saliente a su sucesora, este capítulo es importante para poder completar un programa iniciado con la reestructuración de deuda privada por más de u$s100.000 millones de agosto 2020; y que tuvo en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de marzo pasado su última parada. Sin embargo, quedó el dinero adeudado al Club como deuda pendiente, y con la cita programada para mañana en París como fecha para comenzar a cerrar el frente abierto.
Obviamente no viajará Batakis mañana hacia Europa pero, según lo conversado con Guzmán, será la primera estación para cuando la ministra programe un viaje al exterior. Mientras tanto, Guzmán le transmitió los ítems fundamentales de la negociación que él mismo estaba por cerrar, y las fórmulas básica de discutidor experimentado con los interlocutores del organismo. En síntesis, el funcionario saliente fue quién cerró los últimos dos acuerdos basados en la teoría del “Puente de Tiempo”, y estaban avanzadas las pautas para definir, luego de haber culminado la primera fiscalización del FMI según las metas del primer trimestre del año, un acuerdo por un nuevo plan de pagos con una reducción importante en los intereses.
Guzmán quería acelerar los tiempos vigentes para cerrar un nuevo esquema de pagos, luego de que en junio de este año alcanzó un esquema de diferimiento de pagos hasta el 30 de septiembre de 2024; según reza el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 286/2022 publicado en el Boletín Oficial, la postergación regirá “hasta la existencia de un nuevo acuerdo marco”, fruto de una negociación del país con las autoridades del Club y sus 16 países integrantes”, o, en su defecto, “hasta el 30 de septiembre de 2024”.
Esta última fecha no era al azar. Es el mes donde termina el acuerdo de Facilidades Extendidas firmado con el FMI. ¿Por qué se aceleró la negociación? Para tener cerrado un acuerdo antes del primer trimestre de 2023, cuando el organismo que maneja Kristalina Georgieva definirá si Argentina logró o no cumplir con las metas pactadas en el Facilidades Extendidas aprobado en marzo pasado. En aquel decreto se mencionaba también que “el objetivo de Argentina es renegociar el acuerdo y encontrar mejores condiciones para el país, lo antes posible. La expectativa y lo que estamos trabajando es finalizar la renegociación con las autoridades antes del 30 de junio”.
La intención de Guzmán que mantendrá Batakis, es la de reducir sustancialmente ese 9% actual (el más alto que se aplica dentro del Club) a un porcentaje más cercano al 2 o 3% que se aplican a los estados cumplidores, algo que Argentina está lejos de ser. Las negociaciones de Batakis serán con el presidente del Club, Emmanuel Moulin, quien tiene el mandato de los 22 miembros del organismo para discutir un acuerdo con la Argentina.
Al ser director nacional del Tesoro francés, Moulin detenta la responsabilidad de llevar adelante las discusiones con todos los deudores, más si son reincidentes y de difícil cobro, como la Argentina. Es un conocido de Guzmán, con el que mantenía una muy buena relación no sólo por las anteriores negociaciones del Club con el país en junio del año pasado, sino porque el ex ministro de Economía argentino mantuvo una relación directa con Moulin (y el presidente francés Emmanuel Macron) para cerrar el apoyo ante el FMI de ese país y la Unión Europea (UE).
Batakis coincide con el ministro saliente en que es importante cerrar el acuerdo con el Club de París. Si bien se sabe que el dinero adeudado es mucho menos a cualquier otro pasivo, se trata de países acreedores que no se privan de criticar directamente el manejo de la economía argentina. Uno de ellos es Japón. Para enfrentar estas discusiones, Guzmán viajó a París, donde el principal reclamo estuvo concentrado en dejar en claro que el país quiere un plan de pagos con una tasa de interés inferior a la que se aplica en el acuerdo vigente hasta el año pasado.
La Argentina efectivizó un pago por casi u$s190 millones al Club de París el 25 de febrero, como parte del acuerdo alcanzado a mediados del año pasado, por el cual ya había realizado otro desembolso por u$s227 millones a finales de julio, ambos a cuenta de capital de la deuda total, lo cual implicó la ejecución de pagos por alrededor de u$s420 millones en un período de ocho meses.
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