Con pocas chances, Remes se reúne hoy con el FMI
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El FMI tiene enormes dudas sobre la gobernabilidad de la Argentina y quiere que se le reduzcan fuertemente los fondos de coparticipación a las provincias a través de una ley. Obviamente, los diputados y senadores no van a votar menos recursos para sus provincias en momentos en que la recaudación de esos distritos está cayendo a niveles alarmantes. Ayer se supo que la recaudación de enero de Santa Fe fue menor en 28 por ciento al mismo mes del año pasado y que en la provincia de Buenos Aires se está recaudando casi 50 por ciento menos que en 2001. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires atraviesa por situaciones similares con pérdidas de ingresos de 52 por ciento y en el resto de las provincias los tributos están cayendo como mínimo 30 por ciento. Por eso la primera exigencia del FMI de modificar la coparticipación, nació sin chances.
La política monetaria tampoco es del agrado de la gente del FMI, ya que no ve transparencia y la idea de dolarizar es la que más adeptos tiene.
Todo esto hace prever que por ahora no habrá desembolsos para la Argentina y esto complica porque el plan de Jorge Remes Lenicov contaba con estos recursos.
Ayer el vocero presidencial, Eduardo Amadeo dijo que Köhler reiteró que «el FMI está dispuesto a negociar» una eventual ayuda financiera a la Argentina y que Duhalde le manifestó al director gerente del organismo crediticio inter-nacional su convicción de que «no hay salida sin producción y sin buena distribución del ingreso».
Remes Lenicov partió anoche a los Estados Unidos acompañado del secretario de Financiamiento Lisandro Barry. Hoy a las 11 por de pronto estarán en la sede del FMI para reunirse con Köhler. A la tarde los espera el secretario del Tesoro Paul O'Neill y mañana el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn y del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias.
Amadeo, quien también baja a Washington, tratando de bajar los decibeles de optimismo, dijo que no hay que esperar que el ministro regrese el jueves «con una valija llena de dinero».
«Vamos a empezar la conversación, que será muy larga y complicada porque la situación argentina es extremadamente compleja», especificó el vocero presidencial, quien ya no da cifras sobre la ayuda financiera que busca el gobierno. Hasta no hace mucho se hablaba de 20 mil millones de dólares.
«Vamos a oír directamente del FMI y del Tesoro estadounidense cuáles son las ideas que tienen sobre la negociación y nosotros diremos lo nuestro. Este viaje es para sentarnos, vernos la cara y empezar una negociación que durará por lo menos dos meses», agregó Amadeo.
Francisco Baker, vocero del FMI, fue terminante en cuanto al futuro de esta reunión: «No se debe esperar mucho de parte nuestra».




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