El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La exitosa recepción de los nuevos bonos del Tesoro a 30 años se reflejó ayer en una merma de la tasa para los bonos pendientes que cayó a 4,612% anual, pero mirando la suba para las " durations" más cortas y la acentuación en la inversión de la curva de tasas de interés (la tasa a dos años trepó a 4,621% y a 10 años a 4,549%), es claro que se trató de un efecto apenas puntual, que en todo caso sirvió para huir de bonos considerados más riesgosos. Con la tasa de Fed Funds implícita en los contratos de eurobonos rondando 5% (el mercado apuesta a marcara este valor), sólo un tonto podía esperar otra cosa. Informate más
Dejá tu comentario