Llach dijo que se debe revalorizar el peso y criticó a Roberto Lavagna al considerarlo conformista por la meta de crecimiento anual de 4%, mientras que González Fraga afirmó que hay que aprovechar el precio actual del dólar y potenciar las exportaciones, asegurando que ahora hay «un montón de oportunidades para los próximos 10 años». Las principales conclusiones de los dos economistas fueron las siguientes:
• La moneda actual debería apreciarse para estabilizarla en un nivel más alto.
La Argentina está en condiciones de crecer 30% en los próximos 3 o 4 años para estabilizarse en una tasa de 6% anual.
• Todavía el presupuesto argentino incluye 5% del PBI representado por impuestos distorsivos. Este es un esquema anticrecimiento.
• Si bien el actual tipo de cambio con moneda tan depreciada favorece a algunos sectores, no da cabida a la solución de la pobreza y la indigencia. Hay que favorecer una revaluación sin volver a los tiempos en que la moneda estaba tan apreciada.
• La salida es demasiado lenta porque la clave es la estabilidad del tipo de cambio que reactivó la demanda en el pasado, y que ahora tanto se critica.
• Hay tres modelos de crecimiento. El primero es el de los '80, pero mejorado y que encierra la posibilidad de un retorno a la institucionalización de una inflación alta de 20 por ciento o 30 por ciento anual y el riesgo de caer en la discrecionalidad. El segundo es la alternativa de ceñirse a los dicta-dos del Fondo Monetario Internacional, que implica un ajuste fiscal, relación nominal con los acreedores y respeto a los derechos de propiedad. Hoy este esquema es política y económicamente inviable. El tercer modelo es la llamada «tercera vía y la vía rápida», que implica construir una sociedad más equitativa y gene-rar una estrategia de crecimiento con aumento de la inversión.
• No es lo mismo reactivar, que es un fenómeno de demanda para lo que se requiere confianza, que crecer, para lo cual se requiere inversión.
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