La presidenta Cristina Fernandez de Kirchner recibe en la Sala de Situacion de Casa de Gobierno al titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yaski, y a otros dirigentes sindicales.
La presidenta Cristina Kirchner recibió hoy en la Casa Rosada a la conducción de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) la que le planteó una serie de reclamos actuales e históricos, entre los que sobresale el demorado otorgamiento de la personería gremial a la organización.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De la reunión, que se extendió por más de dos horas en la Sala de Situación, participaron los 28 miembros del secretariado nacional de la central gremial, liderados por el titular Hugo Yasky, además del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
La CTA aprovechó el encuentro para volver a plantear a la Presidenta su histórico reclamo por el reconocimiento estatal, que además ya fue bendecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ante lo que la presidenta Kirchner ratificó que el tema "sigue por ahora en manos del Ministerio de Trabajo", indicó Yasky al término del encuentro.
"Renovamos nuestro pedido para que la CTA obtenga personería gremial y sea reconocida legalmente. Sobre este tema, nos vamos con la misma expectativa con la que llegamos, pero creemos que el hecho de que la Presidenta nos haya recibido es un gran paso", señaló el secretario adjunto de la central Pablo Micheli.
Pero, además, entre la batería de reclamos, la cúpula de la central obrera disidente pidió un funcionamiento "permanente y continuo" del Consejo del Salario, en el marco de una demanda general para que el Estado "mejore la distribución de la riqueza para asegurar mejores condiciones de ingreso para todos los trabajadores".
En este marco, la CTA ratificó a la presidenta Kirchner su postura respecto a la "inviabilidad de los techos" dispuestos para las negociaciones de incremento salarial que comenzarán en las próximas semanas, un planteo que "no tuvo respuesta por parte de Cristina", señaló Yasky.
"Planteamos que la experiencia de 2006 ha demostrado que los techos son inviables. Los trabajadores tienen un termómetro que es el bolsillo, y que se ve afectado por el nivel de inflación", apuntó el lider gremial.
Entre los temas analizados, estuvo también un pedido al jefe de ministros para que se rehabilite la comisión que se había formado entre el Ministerio de Economía, a Jefatura de Gabinete, la CTA y ATE para dejar de lado "despidos y desplazamientos" en el INDEC.
La CTA reclama desde hace más de quince años que se concedan los derechos sindicales plenos, algo que fue evaluado durante los primeros años de la administración del presidente Néstor Kirchner, aunque finalmente no se avanzó en ese camino.
Para la CTA la falta de decisión sobre el tema se relaciona con la resistencia de la CGT, que lidera Hugo Moyano, a ceder lo que consideran como un "monopolio" de la representación gremial, puesto que se trata de la única organización sindical con personería jurídica.
Las esperanzas de Yasky de poder torcer la presión cegetista sobre el Gobierno comenzaron a esfumarse con el acercamiento de Cristina a Moyano, algo que alejó sus ilusiones de que la Presidenta pudiera reformular el esquema de poder dentro del movimiento obrero.
"La CTA cree que esta reunión le posibilita abrir una serie de canales de diálogo para que este encuentro no sea episódico. Por eso nos vamos conformes", sostuvo Yasky antes de abandonar la Casa Rosada.
La CTA está integrada escencialmente por gremios del sector público, como los estatales de ATE y docentes de CTERA, pero también incluye a algunas organizaciones gremiales de servicios y de la industria (neumáticos y metalúrgicos), además de entidades de jubilados y de la juventud.
Dejá tu comentario