Aseguró el presidente del grupo Nestlé, Carlos Represas de Almeida, que las condiciones que permitirán a las empresas competir serán la operación sin distorsiones de precios y sin controles. Aseguró que el pacto social útil será aquel que está orientado a la competitividad y al empleo.
Mar del Plata (enviada especial) - Carlos Represas de Almeida fue quizás la voz más discordante en el 43° Coloquio de IDEA donde casi nadie menciona conceptos tales como « libertad de mercado», «seguridad jurídica» o «ajuste fiscal», ejes asociados a la política de los años 90.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El empresario mexicano, directivo de la empresa Nestlé, sorprendió (gratamente) al auditorio al sostener que «los pactos sociales de precios y salarios están superados», para continuar con lo que los empresarios argentinos evitan decir: «Si necesitamos algún tipo de acuerdo social, es uno orientado a la competitividad y al empleo».
Carlos Represas de Almeida: Si algún tipo de pacto social se necesita en nuestras economías, es uno orientado al desarrollo de la competitividad y al empleo.
P.: Para que las inversiones vengan, se necesitan ciertas reglas de juego; ¿cuáles son las que la Argentina debe mejorar?
C.R.A.: Se hicieron avances muy importantes, como la estabilidad macroeconómica y los superávit gemelos. Al final de cuentas, lo único eficiente que existe para combatir la inflación es la operación de los mercados. Y no estoy hablando de la mano invisible de Adam Smith. Me refiero a condiciones que permitan a las empresas competir dejando que se opere sin distorsiones de precios y sin controles.
Negativo
P.: ¿Qué opina de los acuerdos de precios y del aumento de las retenciones?
C.R.A.: Si existe un entorno internacional muy favorable para productos agrícolas, lo que buscaría es estimular la producción de esos productos. En vez de coartarle sus perspectivas de ganancias, lo ideal es estimular al sector para que realice una mayor producción y que lo haga de una manera tal que abastezca tanto la demanda internacional como la local. La historia económica de las dos o tres últimas décadas nos muestra que cualquier tipo de control ha sido, a larga, negativo para el desarrollo de una economía, para la expansión del empleo y para el crecimiento.
P.: En función de lo anterior, ¿cómo se explica el interés de las empresas mexicanas en invertir en la Argentina?
C.R.A.: México se ha venido internacionalizando desde el punto de vista de sus empresas. La apertura económica que tuvo que realizar como consecuencia de la creación del NAFTA también produjo un despertar del empresariado que reconoció que la manera de ampliar sus mercados y de reducir sus riesgos era creciendo hacia otras zonas del mundo. Por eso vemos una gran expansión de firmas, pero no es privativo de la Argentina, pues grandes compañías están invirtiendo también en Brasil, Chile, Colombia. Y también en Europa, Australia y China. El empresariado mexicano entendió o que nos internacionalizamos o nos llevaremos las de perder.
Dejá tu comentario