Bueno, al menos sirvió el default para algo más que para colocarnos en mala situación ante el mundo. Por ejemplo, para que, a medida que se conozcan los juicios que soportará el Estado argentino desde inversores del exterior, sepamos cuánto había de realidad en las aseveraciones que se han sostenido por años, sobre: «los bonos de deuda del país, los tienen casi todos los propios argentinos...» Detrás de Italia aparecieron los alemanes con el asunto de recurrir a cortes internacionales y tratar de cobrar esos «papeluchos» que poseen. Lo que se habla en montos llega a 329 millones de dólares, que no fueron cancelados a tiempo. Ojo, esto no es la inversión, sino aquello que vencía como renta o amortización de estos títulos y que están caídas ante la renuncia de la Argentina a pagarlos. El grupo DSW aseguró en Berlín que tiene 5.000 miembros que compraron deuda de la Argentina. Y su titular anunció que irán en dos direcciones: uno, presentación ante la Justicia del país, la germana. Dos, ante tribunales de los Estados Unidos...
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A renglón seguido, dio a conocer a cuánto llega lo que los sufridos alemanes inversores tienen en cartera de bonos argentinos: regios ¡7.000 millones de dólares! Y como vieron los ruidos que la Justicia italiana estaba haciendo contra bienes argentinos capaces de ser capturados para tratar de cobrar de manera compulsiva, en plata, en especie, en lo que venga... los germanos adoptaron igual tesitura. Y son dos países europeos de fuerte presencia en los mercados, a los que -seguramente- se les irán sumando otros poseedores de títulos argentinos que han sido perjudicados. Obviamente, a mayor cantidad y diversidad de naciones, más presión para que les fallen positivamente y se lancen a lo que -por ahora- no ha sido motivo de mucho comentario en nuestros medios. Que salgan a la caza del activo nacional, se encuentre donde se encuentre, y nos confisquen cualquier bien que esté en terreno internacional (como ya lo intentó, en firme, el juez de Italia). Si solamente en Alemania, que no es de los países y de los inversores que uno pueda pensar que tenga mucho que ver con nuestros papeles (por idiosincrasia, por historia, por distintos modos de pensar, por la aversión al riesgo...), tienen en cartera -repasemos la cifra- ¡u$s 7.000 millones! cuánto puede estar en manos de fondos más agresivos del mundo, los que agregaban pimienta con papeles de alto riesgo -como los nuestros- pero de alta rentabilidad. ¿Cuánto estará, sin leyendas, en poder de ciudadanos de todos los países? ¿A cuántos les hicimos el corte de manga con el default? Y será buenísimo tener la estadística cronológica para comprobar de qué manera los argentinos iban descargando posiciones en títulos de deuda, limpiando sus carteras de semejantes «bonos basura». Creer que eran los propios argentinos los que tenían los papeles es no conocer demasiado al inversor local. Informate más
Dejá tu comentario