El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Demostró que hay herencias que sirven, que hay formas de manejarse que han protegido al circuito aparentemente tan expuesto a las inclemencias, extrayendo de su seno aquellas aciagas jornadas del terrible «crack» de 1949, la búsqueda de cerrar filas, socorrer a los que están en posición más debilitada, pero cumpliendo con la comunidad que le facilitó el capital. Y ahora, cuando aparecieron tasas de interés nuevamente difíciles de competirles, en medio de hondas incertidumbres en el marco general, supo ir eligiendo sus sectores, elevar algunas especies y jugar a favor la condición de apenas líquida que la falta de capitales impone.
Dejá tu comentario