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Una denuncia anónima recibida por e-mail en la red antiterrorista de Estados Unidos en Internet hizo que la guardia costera norteamericana, el 3 de agosto pasado, obligara a la nave chilena Río Puelo a quedar amarrada al puerto de Newark porque cinco contenedores con limones argentinos, cargados en el puerto de Zárate, podrían estar contaminados con la bacteria ántrax, un producto químico que envenena a los consumidores. Informate más
Lo cierto es que la nave de la empresa chilena que tiene bandera de las islas Marshall y tripulación alemana, está varada en el puerto de Newark, con los consiguientes costos de los que no se hace cargo Estados Unidos, como tampoco de lo que pueda pasar con el resto de la carga.
En la Cancillería están preocupados por una serie de coincidencias. Después de muchos años, los limones argentinos consiguieron autorización para poder ser exportados a Estados Unidos y a Canadá. El lobby de los agricultores en Estados Unidos es tan fuerte que en 2001 consiguieron una prohibición de estos cítricos por un fallo de la Corte de California.
Superada la traba de este fallo, apareció el cancro. Superado el cancro, ahora surge la ley de bioterrorismo que actúa con toda intensidad por una denuncia enviada por mail y sin firma.
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