De Vido optimista: la crisis del gas estaría solucionada

Economía

Neuquén (enviada especial) - El gobierno dio ayer una perspectiva optimista sobre la crisis energética. El ministro de Planificación, Julio De Vido, aseguró que la población está ahorrando entre 7 y 8 millones de metros cúbicos diarios, aunque no precisó de dónde surge esa cifra. Según el funcionario, en la jornada del miércoles sólo faltaron 4 millones de metros cúbicos, sobre un total demandado por las distribuidores de todo el país de 111 millones.

El ministro, casi enojado, aseguró además que la falta de gas, que para él está prácticamente solucionada, será afrontada por la industria con contrato interrumpible, además del uso racional por parte de los hogares.

Refiriéndose en particular a la provincia de Buenos Aires, cuyas autoridades habían declarado una alta cifra de empresas con problemas de gas, dijo que en todo el país hay 192 industrias con contrato interrumpible, de las cuales en la actualidad 84 están recibiendo entre 80% y 100% del fluido requerido, 20'30 están en 40/50% y 33 industrias tienen el suministro interrumpido.

No obstante, De Vido afirmó que se están viendo situaciones puntuales como los zafreros de Tucumán, los citrícolas de Cuyo e incluso el de la compañía La Serenísima.

• Volumen

De Vido hizo estas declaraciones en la inauguración del gasoducto transneuquino de Repsol YPF, que permitirá incorporar 4 millones de metros diarios a la producción nacional. El fluido, proveniente del área El Portón, llegará a través de un ducto de 50 kilómetros, a Loma de La Lata, para allí entrar a la red de gasoductos troncales.

Según De Vido, hay en este momento 20 millones metros cúbicos de gas disponibles de los que se preveía en marzo. Sumó los 4 millones de El Portón, otros 4 que ingresarán de Bolivia desde fin de mes, 2 que dejarán de exportar a Brasil para la central térmica Uruguayana de ese país, más 10 millones de metros diarios que, dijo, se ahorran, al generar actualmente 2.000 megavatios de electricidad con fueloil venezolano. Agregó que la situación mejorará en junio, cuando reingrese al sistema eléctrico la central nuclear de Embalse con una capacidad de 790 megavatios, ya que en este mes esa generadora está en mantenimiento.

El ministro, de todos modos, admitió que «la crisis es de transporte», lo que quiere decir que en el invierno, la capacidad de los gasoductos no alcanzará para cubrir la demanda, e insistió con que el ajuste pasará por la industria con servicio interrumpible.

Recordó que «no nos acompleja importar porque es resultado del crecimiento», y también mencionó que la industria estuvo stockeando productos para cuando llegue la crisis del invierno, lo que explicará la baja en el índice de evolución industrialdurante abril. La inauguración del gasoducto le sirvió al gobierno para volver a asegurar que tiene la crisis «en caja», y para saldar heridas con Repsol YPF, a la que reconoció, junto con Petrobras, «la decisión de plantar los precios de los combustibles, con un gesto alentador para la economía».

El vicepresidente de Repsol YPF, Miguel Angel Remón Gil, también tuvo otro gesto y dijo que durante buena parte del viaje de más de 5 horas a el Portón estuvo hablando con De Vido sobre una nueva baja en el precio de la garrafa social.

Remón Gil dijo que el nuevo gasoducto expresa «el compromiso firme con el país y lo seguiremos manteniendo». Recordó que durante 2001, cuando reinaba «la incertidumbre en la Argentina, decidimos iniciar esta obra».

• Gasto

Por su parte, De Vido dijo que cuando «se unen gobierno central, provincias y empresas no hay crisis que resista». De todas formas, se atrevió a desestimar las declaraciones del ministro Roberto Lavagna, en el sentido de que la crisis energética se llevará $ 2.000 millones del superávit. Aseguró que el gasto por la crisis será de $ 500 millones para el desequilibrio de Cammesa en 2003, porque no aumentaron las tarifas, y $ 759 millones para pagar el fueloil venezolano, y que el resto será para obras, entre ellas, llevar a un metro más la cota de Yacyretá este año.

«Son obras eléctricas por $ 600 millones que sólo los viejos liberales pueden considerar gasto.» El optimismo de De Vido sobre las existencias de gas no incluyó a Chile. El ministro volvió a decir que «no se exportará hasta que no esté asegurado el abastecimiento interno».

El gas para hogares, generadoras eléctricas que no pueden usar fueloil ni el GNC, estaría asegurado, aun cuando haya presiones en sentido contrario dentro del propio gabinete y en varias provincias.

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