De Vido optimista: la crisis del gas estaría solucionada
-
Alarma fiscal: la caída de la recaudación golpea más a la Nación que a las provincias en lo que va de 2026
-
Finanzas en pareja: 5 consejos necesarios para potenciar tus ahorros en dólares y no terminar tu relación
El vicepresidente de Producción de Repsol YPF, Miguel Angel Remón Gil, el ministro Julio De Vido y el gobernador de Mendoza, Julio Cobos, abrieron simbólicamente la llave del paso del nuevo gasoducto.
Según De Vido, hay en este momento 20 millones metros cúbicos de gas disponibles de los que se preveía en marzo. Sumó los 4 millones de El Portón, otros 4 que ingresarán de Bolivia desde fin de mes, 2 que dejarán de exportar a Brasil para la central térmica Uruguayana de ese país, más 10 millones de metros diarios que, dijo, se ahorran, al generar actualmente 2.000 megavatios de electricidad con fueloil venezolano. Agregó que la situación mejorará en junio, cuando reingrese al sistema eléctrico la central nuclear de Embalse con una capacidad de 790 megavatios, ya que en este mes esa generadora está en mantenimiento.
El ministro, de todos modos, admitió que «la crisis es de transporte», lo que quiere decir que en el invierno, la capacidad de los gasoductos no alcanzará para cubrir la demanda, e insistió con que el ajuste pasará por la industria con servicio interrumpible.
Recordó que «no nos acompleja importar porque es resultado del crecimiento», y también mencionó que la industria estuvo stockeando productos para cuando llegue la crisis del invierno, lo que explicará la baja en el índice de evolución industrialdurante abril. La inauguración del gasoducto le sirvió al gobierno para volver a asegurar que tiene la crisis «en caja», y para saldar heridas con Repsol YPF, a la que reconoció, junto con Petrobras, «la decisión de plantar los precios de los combustibles, con un gesto alentador para la economía».
El vicepresidente de Repsol YPF, Miguel Angel Remón Gil, también tuvo otro gesto y dijo que durante buena parte del viaje de más de 5 horas a el Portón estuvo hablando con De Vido sobre una nueva baja en el precio de la garrafa social.
Remón Gil dijo que el nuevo gasoducto expresa «el compromiso firme con el país y lo seguiremos manteniendo». Recordó que durante 2001, cuando reinaba «la incertidumbre en la Argentina, decidimos iniciar esta obra».
• Gasto
Por su parte, De Vido dijo que cuando «se unen gobierno central, provincias y empresas no hay crisis que resista». De todas formas, se atrevió a desestimar las declaraciones del ministro Roberto Lavagna, en el sentido de que la crisis energética se llevará $ 2.000 millones del superávit. Aseguró que el gasto por la crisis será de $ 500 millones para el desequilibrio de Cammesa en 2003, porque no aumentaron las tarifas, y $ 759 millones para pagar el fueloil venezolano, y que el resto será para obras, entre ellas, llevar a un metro más la cota de Yacyretá este año.
«Son obras eléctricas por $ 600 millones que sólo los viejos liberales pueden considerar gasto.» El optimismo de De Vido sobre las existencias de gas no incluyó a Chile. El ministro volvió a decir que «no se exportará hasta que no esté asegurado el abastecimiento interno».
El gas para hogares, generadoras eléctricas que no pueden usar fueloil ni el GNC, estaría asegurado, aun cuando haya presiones en sentido contrario dentro del propio gabinete y en varias provincias.




Dejá tu comentario