•En relación con otras opciones (como default con el FMI o desafiliación del organismo) la medida dispuesta en diciembre de 2005 muestra una salida «amigable».
• Cualquiera de las demás alternativas hubiera tenido costos enormes, o complicado el financiamiento del Tesoro ante la necesidad de cancelar también la deuda con el Banco Mundial y posiblemente también con el BID.
• A diferencia del caso de Brasil, en la Argentina la falta de un acceso fluido a los mercados de deuda mundiales, la cantidad de asignaturas pendientes y la expectativa de que ante una emergencia el país tendría mayores dificultades para volver a acceder al prestamista de última instancia, explican por qué la reacción de los mercados fue diferente.
• La Argentina no gana libertad de maniobra con respecto a la situación previa porque no tenía un programa activo con el FMI que le impusiera condicionalidades.
• La opción de continuar sin acuerdo y pagar en los cuatro años previstos hubiera aliviado la presión sobre las reservas.
• La tan publicitada «independencia» del FMI ya existía en los hechos y se hubiera mantenido, pagando en cuotas a tasa baja.
• El pago debilita la posición ante los holdouts, ya que el argumento de imposibilidad de pago se vuelve menos creíble.
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