En la segunda mitad del siglo XIX comenzaron las perforaciones para extraer petróleo por parte de numerosos productores. En el siglo XX, en cambio, la producción se concentra en siete grandes corporaciones (las «7 hermanas») y en algunos Estados.
El petróleo representa 40% de la energía que, para los diversos destinos, utiliza el hombre. Mueve más de 90% del transporte mundial terrestre, marítimo y aéreo, y junto con el gas natural es el principal insumo de la petroquímica, de la que surgen desde fertilizantes hasta juguetes.
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La primera perforación de un pozo petrolero se hizo en EE.UU. en 1859. Después se inventó el proceso para refinar petróleo en crudo, a partir del cual John Rockefeller creó el imperio de la Standard Oil, que hacia 1890 monopolizaba todas las refinerías en EE.UU. y fue finalmente obligada por la Justicia a dividirse en más de 30 compañías. Sin embargo, muchos historiadores sospechan que siguió habiendo vínculos entres esas empresas, sobre todo a través de los bancos que financiaron Rockefeller.
Posteriormente, la actividad petrolera se concentró en las «siete hermanas», de origen angloestadounidense: Exxon, Gulf, Shell, Standard Oil, Texaco y Mobil, que extendieron sus negocios en América, Europa, Medio Oriente y Africa. • Crisis del '73
Recién con la crisis petrolera de 1973 se perfila un cambio: los estados, sobre todo los de Asia y Africa, tienden a recuperar derechos sobre el petróleo, y ya en la década del '90, las grandes petroleras comienzan a fusionarse: Chevron con Texaco, Mobil con Exxon, Amoco con British Petroleum.
Las fusiones parecen anticipar el tiempo de dificultades que se empieza a transitar en los últimos años. Las mayores reservas de petróleo están concentradas en Medio Oriente, la zona más conflictiva del mundo. En tanto, en EE.UU., ya se consumió 80% de sus reservas. Mientras se utilizan unos 20 millones de barriles diarios, localmente apenas se producen hoy 7 u 8.
La ex Unión Soviética también empezó a ver declinar sus reservas en la década del '80, mientras Noruega y el Reino Unido están ingresando en los últimos años en esa situación. Es entonces cuando los economistas empiezan a advertir que aunque los geólogos dicen que queda petróleo para 40 años, ese pronóstico no es al ritmo de la producción anual actual. Es decir, que si la economía mundial creciera a un modesto 3% anual, el petróleo durará menos de 40 años. • Inexorable
Según estimaciones serias, el petróleo disminuye inexorablemente entre 2% y 4% cada año respecto del anterior, aun considerando nuevos decubrimientos en el mar y hasta los combustibles pesados que se encuentran en las arenas de Canadá.
Mientras no haya una energía alternativa, es lógico suponer que se sucederán las guerras para tener bajo control el petróleo que hay en el mundo, y las reacciones de los habitantes de los países petroleros, que en su mayor parte estuvieron lejos de beneficiarse con la riqueza que estaba bajo sus pies.
En ese mundo, la Argentina no está aislada. Aquí operan importantes petroleras internacionales que, como es lógico, procurarán monetizar el petróleo y el gas, lo más rápido posible, si el Estado no impone un límite racional.
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