Oxford (EFE, AFP, Reuters) - Los preparativos para el primer debate entre los candidatos a la presidencia de EE.UU, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, seguían ayer adelante en Misisipi, pese a que el senador por Arizona aún no habíaconfirmado su asistencia.McCain disparó el miércoles la temperatura de una ya dura campaña, al anunciar que cancelaba sus actos electorales a raíz de la crisis financiera y pidió el aplazamiento del debate presidencial de hoy, a lo que se rehusó su contrincante político.
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El ex veterano de guerra de 72 años hizo el sorpresivo anuncio en coincidencia con la divulgación de un sondeo de «The Washington Post» en el que Obama le sacaba 9 puntos de ventaja (51%-42%). La crisis económica se convirtió en la primera preocupación del electorado norteamericano y desplazó a la guerra en Irak y la seguridad nacional.
Obama y McCain participaronayer en una reunión organizada por el presidente George W. Bush, a la que también acudieron legisladores de ambos partidos para hablar sobre el multimillonario paquete de rescate financiero propuesto por el gobierno.
Inédito
Hessy Fernández, portavoz de la campaña del candidato republicano, explicó que la asistencia de Mc-Cain al debate dependía de que se alcanzara un acuerdo, algo que finalmente no ocurrió. Su posible ausencia marcaría un hecho inédito en EE.UU., donde se celebran esos encuentros tradicionalmente, y las consecuencias por esa decisión podrían ser negativaspara las aspiraciones de McCain.
Como contrapartida, el programa oficial de Obama incluye su participación en el esperado choque. El senador por Illinois reiteró en una entrevista con CNN su esperanza de que su rival no cancele el encuentro.
«Es importante que el senador McCain y yo llevemos a cabo el debate», dijo Obama, quien destacó la importancia de hablar de los temas que afectan al país, principalmente la economía.
Mientras tanto, gran partede los 3.000 periodistas que cubrirán el evento están ya acampados en la Universidad de Misisipi, en Oxford, donde se supone debe de tener lugar un primer cara a cara cada vez más incierto entre los dos « presidenciables».
Cientos de carteles esparcidos por el vasto campus, que alberga a más de 17.000 estudiantes, recuerdan la cita, que ayer era el tema exclusivo de conversación en esta universidad sureña.
«La verdad es que esto es como tener una novia y que te deje plantado», dijo a un grupo de periodistas Curtis Wilkie, profesor de «Ole Miss», como se conoce informalmente al centro. « Llevamos hablando (del debate) durante todo un año», explicó.
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