Jorge Capitanich afirmó ayer en el Congreso que el gobierno no estudia ninguna modificación al Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Reconoció, sin embargo, que existe preocupación en el gobierno por los efectos de la aplicación de ese índice de actualización en agosto sobre las deudas, si continúa subiendo la inflación. Las explicaciones del jefe de Gabinete pudieron escucharse en su primer informe ante el Congreso, hecho casi meramente protocolar que se estableció como obligación en el artículo 101 de la Constitución reformada en 1994. A pesar de haber continuado con el estilo aburrido de todos los informes que han presentado los jefes de Gabinete desde que se inauguró la modalidad de presentaciones al Congreso, las declaraciones de Capitanich fueron el plato fuerte de ayer en el Senado.
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«El CER es un tema que preocupa al gobierno, pero el Poder Ejecutivo no contempla modificaciones», les dijo Capitanich a los senadores, pero reconoció: «Ha sido establecido en la agenda de preocupaciones principales del gobierno nacional y estamos recopilando iniciativas para resolver el problema».
El jefe de Gabinete explicó luego que «cuando se adoptan metodologías de pesificación asimétrica siempre alguien tiene que pagar el costo final. No hay modificaciones sobre el criterio adoptado por el gobierno».
Durante más de cinco horas contestó las preguntas que los senadores le habían enviado e incluso volvió a repetir los augurios de reactivación en términos mas acotados que Eduardo Duhalde: « El segundo semestre del año será el punto de inflexión para que la Argentina ingrese a una etapa de crecimiento», dijo.
«El tipo de cambio se estabilizará en niveles más bajos que los actuales», explicó. « El año cerrará con un superávit fiscal consolidado equivalente a 1,3 por ciento del PBI», número similar al que exige el FMI. Capitanich reconoció que las negociaciones con el FMI podrían alargarse más de lo pensado. Cuando el radical Raúl Baglini le preguntó si se extenderían más allá de abril contestó: «Puede haber un proceso de corrimiento en función de ajustes».
También confirmó que habrá cambios en impuestos en el corto plazo: «El Poder Ejecutivo promueve una reforma tributaria que rija a partir del 1 de enero próximo», explicó.
Cuando se le preguntó sobre el nivel de reservas del Banco Central, el jefe de Gabinete las estimó en u$s 12.700 millones.
El momento seguido con más atención fue, quizás, cuando Capitanich hizo una síntesis de los hechos de diciembre que terminaron con la renuncia de Fernando de la Rúa a la Presidencia, la asunción de Adolfo Rodríguez Saá primero y de Eduardo Duhalde después.
«Queremos devolverles la credibilidad a los argentinos», dijo cuando comenzó a explicar la reforma política, tema que remató informando que el ahorro por ajustes en la administración será este año de $ 118 millones.
Pero las preguntas centrales de los senadores fueron sobre el alza en los precios y el futuro del CER. Capitanich explicó el funcionamiento de la comisión encargada de renegociar las tarifas de 58 contratos con empresas de servicios públicos privatizados.
Y volvió a repetir algo que Duhalde le había adelantado hace 48 horas a diputados y senadores radicales: «Pretendemos proteger a quienes tienen menores ingresos», dijo. « Estamos tomando medidas para que los productos de la canasta básica bajen sus precios a los niveles de noviembre o diciembre último.»
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