Tal como informó esta semana el INDEC, la actividad económica rebotó en agosto luego de cuatro meses en retroceso, para crecer 0,3% en la comparación interanual. Y, según un sondeo privado, la tendencia se habría sostenido en septiembre.
La actividad económica rebotó en agosto.
Tal como informó esta semana el INDEC, la actividad económica rebotó en agosto luego de cuatro meses en retroceso, para crecer 0,3% en la comparación interanual. Y, según un sondeo privado, la tendencia se habría sostenido en septiembre.
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De acuerdo al Índice que elabora la consultora Orlando Ferreres, la actividad registró el mes pasado un aumento del 0,2% interanual, aunque evidenció una contracción de 0,2% en la medición desestacionalizada frente a agosto.
De esta manera, pese al salto de la inflación, la economía se habría sostenido durante septiembre. Aunque, aclaró la firma, persiste la heterogeneidad en el rendimiento entre los distintos sectores. Por caso, mientras las actividades extractivas y el comercio continúan al alza, la industria, la construcción y el agro permanecen en terreno negativo.
Hacia la última parte del año, este escenario podría continuar: se estima que el consumo podría sostenerse, como una manera de “cobertura” ante la aceleración de los precios, mientras que la falta de divisas afectará el funcionamiento de la industria.
“Vemos grandes diferencias en la situación de los distintos sectores: por un lado, la actividad en minas y canteras sigue liderando la marcha económica, y la actividad comercial resultó el segundo sector de mayor incidencia positiva en septiembre”, analizó Ferreres, y detalló: “En la otra punta, la actividad agropecuaria, la industria, y la construcción muestran los resultados más bajos”.
“Para los próximos meses esperamos ver un mayor declive económico, cuya magnitud dependerá de la forma más o menos ordenada en que se haga la transición del poder político”, concluyó el estudio de la consultora.
En los próximos meses, si bien la industria continuará con tendencia a la baja, el consumo podría amortiguar la caída en el nivel de actividad. Al respecto, desde LCG señalaron: “La devaluación implementada post PASO tuvo como correlato una nominalidad más alta, que erosionó más rápido el poder adquisitivo de los consumidores. A raíz de esto, el Gobierno volcó un acaudalado paquete de medidas en vistas de frenar el deterioro, anunciando complementos de ingresos o alivios fiscales por el equivalente a 1% del PBI. Esto podría sostener niveles de consumo, pero solo a corto plazo y el efecto podría ser marginal”.
“En este sentido, el adelantamiento del consumo como mecanismo de cobertura ante saltos en los precios y/o tipo de cambio ha funcionado como amortiguador de la actividad. No obstante, no esperamos que este condimento permanezca aún presente de cara al último bimestre del año, como resultado de su agotamiento”, agregaron desde la firma.
En la misma línea, el economista Sergio Chouza, director de la consultora Sarandí, señaló a Ámbito que “parece verse que la actividad ha tocado un piso temporario”. “Está claro que las medidas anticíclicas, de compensación, contribuyen a elevar en el margen el piso. Y también el efecto macro, de la caída de la demanda de pesos, el aumento de la circulación del dinero, en un contexto en el cual la incertidumbre juega un rol muy importante, las familias buscan cubrirse en bienes, buscan consumir. Y el ahorro pierde lugar. Eso contribuye a ponerle un piso a la caída de los niveles de consumo”, analizó.
Por su parte, la actividad industrial continuará afrontando dificultades en la última parte del año, “condicionada por la disponibilidad de divisas para importaciones”, tal como señalaron desde LCG.
Al respecto, desde FIEL sostuvieron que “la producción industrial en septiembre mostró un impasse en la caída que venía encadenando en los últimos cuatro meses”. “El resultado es explicado por el rebote de la producción de químicos y plásticos afectados en 2022 por paradas técnicas y el conflicto gremial en el sector de los neumáticos. La industria automotriz que lidera el crecimiento recortó el ritmo de actividad en comparación con meses previos, con algunas terminales afectadas por faltantes de insumos”.
“Con problemas generalizados de acceso a las divisas, la activación del segundo tramo del intercambio de monedas con China resultará insuficiente para dinamizar la actividad. El escenario no ofrece señales para una rápida recuperación de la actividad industrial”, explicaron desde FIEL.
En ese escenario, desde ACM prevé que hacia el cierre del año la economía continuará “contrayéndose, principalmente debido a la incertidumbre política tanto como económica”. “La aceleración inflacionaria, la falta de divisas y la ampliación de la brecha cambiaria probablemente tengan un impacto negativo sobre algunos sectores. En resumen, anticipamos una contracción anual de la actividad económica cercana al 2,9%”, concluyeron.
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