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Ese impacto no fue mayor por la caída en la cotización del dólar. «Pero lo importante es que cayó la relación entre la deuda líquida pública y el PBI», dijo Altimir Lopes, economista del Banco Central.
En ese sentido, el Banco Central calcula que la deuda pública brasileña equivalía en diciembre de 2004 a 51% del PBI, 6,2 puntos porcentuales menos que en diciembre de 2003. Esa relación entre la deuda y el PBI constituye el principal indicador de solvencia del sector público de un país.
La cifra definitiva de esa relación se conocerá a fines de febrero, cuando se sepa cuánto creció el PBI durante 2004. Según el Banco Central, ese crecimiento fue de 5%. Por otro lado, la tasa de riesgo de Brasil, que indica la confianza en la capacidad de pago de un país, cayó el año pasado 17,5%.
El perfil de la deuda pública brasileña indica que 52,51% es remunerado según la tasa básica de la economía, que viene subiendo en los últimos meses. Uno de los logros del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva es haber bajado la incidencia de los papeles remunerados según el valor del dólar, que cerraron 2004 representando apenas 9,86% del total. Cuando Lula da Silva asumió el gobierno, el 1 de enero de 2002, esos papeles representaban 32% del total, y sus vencimientos contribuían a generar fuertes turbulencias en el mercado de cambio. Con todo, la mayoría de los papeles brasileños sigue siendo de corto plazo: 46,2% vencerá dentro de los próximos 12 meses.
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