Guillermo Nielsen sumó un nuevo rechazo a la propuesta que presentó la Argentina para salir del default. El secretario de Finanzas tuvo que escuchar ayer de parte del titular del Club de París, Jean Pierre Jouyet, que el gobierno «debe mejorar» la oferta a los acreedores privados.
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Fue tras el encuentro que ambos mantuvieron en el marco de la reunión del G-20 que se está efectuando en la capital francesa. «Le dijimos que era necesario sin dudas que la propuesta fuese mejorada. Es importante que se encuentre una solución satisfactoria para los acreedores privados», explicó Jouyet.
El Club de París también mantiene acreencias con la Argentina que están en default. Se trata de u$s 2.500 millones, correspondientes a deudas que ya fueron renegociadas por la Argentina entre 1982 y 1988 con distintos países, entre ellos, Japón, Alemania, Francia y los Estados Unidos. Pero a ese monto deben sumarse otros u$s 3.900 millones correspondientes a préstamos bilaterales que consiguió la Argentina. Por lo tanto, el total a renegociar por préstamos otorgados por terceros países (que va más allá de los bonos en default) asciende a u$s 6.400 millones.
El caso más notorio es el de España, que desembolsó u$s 870 millones como parte del blindaje de 2001. Quien tomó la decisión de prestar esos fondos fue el entonces ministro de Economía de España, Rodrigo Rato, que hace poco más de un mes se convirtió en director gerente del FMI.
• Status
El compromiso de la Argentina con España, asumido a través de la Resolución 73 del año 2002, fue honrar la deuda y no incluirla dentro del default. Es decir, se la incluyó en el mismo status que los préstamos de los organismos multilaterales. Pero rápidamente se incumplió también con esta promesa, un dato que Rato debe recordar ahora desde el Fondo.
Aunque todavía no se discutió en concreto, una de las ideas que maneja el gobierno argentino es aplicarle una quita de capital también a la deuda que mantiene con países desarrollados. Claro que no sería tan violenta como la que se intenta efectuar con los acreedores privados.
«Nielsen nos habló de los progresos realizados por la Argentina, el crecimiento económico, las cuestiones presupuestarias. Habló del importante esfuerzo que hizo su país y defendió la posición de su gobierno. Sin embargo, me temo que la cuestión de los acreedores privados bloquea toda otra negociación», sentenció el titular del Club de París.
Tras su paso por París, Nielsen desembarcó en Londres, donde hoy se reunirá con representantes del área financiera. Como última parte de su gira, pasará por Italia antes de emprender el regreso a Buenos Aires. La intención del funcionario es ablandar las posiciones de los gobiernos europeos más reacios de darle su apoyo a la Argentina.
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