El gobierno está a punto de efectivizar un aumento a los planes Jefas y Jefes de Hogar, aunque éste correrá sólo para quienes lo cobren a través de las tarjetas magnéticas que se están implementando. El nuevo sistema ya se sancionó en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados presidida (por el jujeño Carlos Snopek) y tiene la vía libre para llegar al recinto. El costo fiscal inicial sería de $ 27 millones -aunque puede llegar a $ 460 millones-y, aquí comienzan los problemas, la menor recaudación sería soportada por la Nación y las provincias, ya que el IVA es un impuesto coparticipable. En realidad, la devolución de 15% de IVA para los planes sociales pagados por tarjeta había sido anunciada cuando el gobierno lanzó el sistema, pero sólo una ley del Congreso puede modificar el Impuesto al Valor Agregado para permitir ese beneficio. Los usuarios recibirían, entonces, la devolución a partir de la liquidación que haga el gobierno de los consumos que realizaron con las tarjetas magnéticas desde mediados de junio que se computarán, si la ley se vota a tiempo, desde fin de julio.
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Así como rige un esquema de reintegro de 3 puntos IVA a las compras con tarjetas de crédito y 5 puntos para las de débito, el gobierno quiere instaurar un beneficio similar para las tarjetas magnéticas que se están distribuyendo para cobrar la mensualidad de los planes Jefas y Jefes que entrega el gobierno, sólo que, en este caso, la devolución de IVA alcanzaría hasta 15% del valor de las compras mediante ese plástico. Es decir, juega como un aumento real de los planes sociales con costo a cargo del Estado.
La decisión de iniciar el pago con tarjeta generó conflictos en las provincias, como en el caso de Neuquén, pionera en la idea, entre los dirigentes piqueteros y el gobierno local.
Es claro que, otorgando una tarjeta de cobro bancario, el dirigente de la organización piquetera, por caso, pierde control sobre los beneficiarios de los planes. No para el caso de quienes lo cobran, sino para el volumen de planes que controlan directamente las organizaciones, verdadera fuente de financiamiento tanto de piqueblandos como duros.
Hasta ahora, se distribuyeron menos de 100 mil tarjetas de pago y ésos serán los primeros beneficiados por la ley. Tomandoen cuenta que cada plan representa $ 150, el costo fiscal de la devolución de IVA para esas tarjetas sería de $ 27 millones anuales.
Pero si el atractivo de un mejor rendimiento de los planes, por la acreditación de 15% de IVA consumido, más la decisión del gobierno de transparentar la entrega de esos beneficios -cuestionados tanto por clientelismo como por corrupción de los dirigentes piqueterosapura la entrega de más tarjetas, el costo final pude ascender a $ 460 millones.
El dictamen del proyecto ya fue firmado por la Comisión de Presupuesto y Hacienda, pero la discusión no está terminada. El problema es el impacto que tendrá en las finanzas provinciales esa decisión, ya que se financiará con una merma en la recaudación del IVA y por eso los gobernadores protestaron.
Pero no es el único gasto que generará este sistema al Estado. El proyecto del gobierno establece una compensación para los comercios monotributistas que están obligados a recibir esta tarjeta magnética. De hecho, el impacto fiscal de esta medida será inicialmente de $ 30 millones y aumentará hasta alcanzar los $ 300 millones cuando la totalidad de Jefas y Jefes de Hogar tenga su tarjeta magnética. Esos montos no son ya una merma de recaudación en IVA, sino fondos que se deberán entregar a esos comercios. Así, el dictamen aprobado establece que los comercios inscriptos en el sistema de monotributo que realicen ventas de alimentos, muebles y otros servicios deberán aceptar como medio de pago las tarjetas magnéticas de planes sociales y que «esos negocios recibirán reintegros parciales mensual del costo que insuma adoptar el sistema», a través de un monto fijo que establecerá el Ministerio de Economía.
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