Dos grupos, uno local y otro brasileño, se habrían agregado a la puja por quedarse con «Azul TV», emisora de la que Telefónica (a través de su subsidiaria Admira) tiene 49%; el resto fue tomado por el banco de inversión JP Morgan a cambio de deuda impaga. Los nuevos interesados -que en realidad serían los únicos que continúan en carrera- serían un empresario con participación en medios de difusión gráficos y electrónicos, y TV Record, la red televisiva brasileña de la Iglesia Universal del Reino de Dios. Esta organización pentecostal, fundada por Edir Macedo Becerra en 1977, hoy es en su país de origen una poderosa fuerza política y cuenta con 34 legisladores nacionales; de hecho, José Alencar, quien iba a ser candidato a vicepresidente de Luiz Inácio Lula Da Silva, es miembro de esta organización que cuenta con unos 7 millones de seguidores. Entre sus activos en Brasil se cuentan un banco, dos diarios, 30 emisoras de radio y la red TV Record, con 26 repetidoras distribuidas en todo el país.
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Quien fue director operativo de la TV Record es quien encabeza los negocios de la Iglesia Universal en la Argentina, Ricardo Cis; durante su gestión, la presencia de la organización en el país no cesó de crecer; hoy maneja la programación de las radios Buenos Aires y FM Alfa, así como segmentos de otras emisoras. En televisión dominan las medianoches de «América TV», con el programa «Palabras de vida»; y de «Azul», con «Pare de sufrir». Aquí contaría con cerca de un millón de adherentes, y ya acumula un enorme poderío económico, con dineros que se manejan con poca o nula fiscalización oficial. En el mercado de los medios de difusión existiría preocupación por el posible ingreso de este jugador como propietario de un canal de alcance nacional, por el obvio choque cultural que provocaría en un país fundamentalmente católico. «La cruz católica con que se colonizó la Argentina desde los tiempos de la conquista, y cuya continuidad de alguna manera representa Telefónica, sería reemplazada en los televisores argentinos por esta nueva religión», reflexionaba un hombre de medios con fuertes vínculos con la Iglesia Católica.
Cabe recordar que hace algunos meses circuló la versión de que este mismo grupo brasileño estaba conversando con el empresario Carlos Avila para comprarle todo o parte del paquete accionario de «América».
Debido a que la Iglesia Universal del Reino de Dios ha tenido problemas con el COMFER en la adquisición de medios en la Argentina, es posible que esté intentando una compra indirecta. Ese organismo, en tiempos de Gustavo López, dispuso, luego de aprobar la adquisición de «Telefé», que Telefónica no podía tener dos emisoras, y debía desprenderse del ex «Canal 9». Esta onda había sido vendida por Alejandro Romay al grupo australiano Prime, que luego abandonó el país. Hasta ahora las versiones hablaban de un supuesto interés de empresarios tan diversos como Francisco de Narváez en sociedad con Mauricio Macri y Marcelo Tinelli, que habría planteado quedarse con el canal a cambio del pago de su abultada deuda; de un grupo de medios mexicano, y de por lo menos dos grupos brasileños: SBT (habría perdido interés por la situación actual de Brasil) y el empresario José Hawilla, dueño de Traffic (la equivalente brasileña de Torneos y Competencias), y que tiene fuertes lazos comerciales con Avila.
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