El grupo brasileño GP Investimentos, accionista principal del grupo cervecero AmBev -dueño de Brahma, Antarctica y Quilmes-anunció la compra de las operaciones de la estadounidense Pride en América latina, por las que pagará u$s 1.000 millones. La adquirida se dedica a la perforación y al mantenimiento de pozos petrolíferos por cuenta de terceros, unidad que factura u$s 823,9 millones anuales. La operación quedaría cerrada a fines de setiembre próximo. Entre los activos a transferirse se cuenta la filial argentina San Antonio, la mayor empresa de servicios petroleros del país.
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El GP Investimentos fue fundado por los brasileños Jorge Paulo Lemann, Carlos Alberto Sicupira y Marcel Telles, y la compra de Pride es la primera inversión que encaran en el sector petrolero. La vendedora explicó que la venta se debe a que en el futuro se dedicarán a perforaciones en alta mar.
Pride está en la Argentina desde abril de 2000, cuando fundó su división Servicios de Exploración y Producción, mediante la adquisición de San Antonio SA, en la que hoy trabajan unas 2.000 personas. En 2003 adquirió la brasileña Unap, provee-dora de Petrobras. En 2005 inauguró una base de operaciones en Rincón de los Sauces (Neuquén), en un predio de 48.000 m2, desde la que atiende las operaciones de servicios de sus clientes en esa zona, en línea con su centro tecnológico ubicado en la capital de la provincia.
Entre sus principales clientes se cuentan Repsol YPF, Petrobras, Chevron y Capex, para las que realiza perforaciones, terminaciones y «pulling» (recuperación de pozos que quedan fuera de funcionamiento). Pride, además, tiene operaciones en Bolivia, Colombia, Venezuela, México y Ecuador.
Licitación privada
La operación se produce tras una licitación privada que convocó Pride para desprenderse de sus activos en la región, obviamente ganada por GP Investimentos a pesar de carecer de experiencia alguna en el negocio petrolero.
Además de los u$s 1.000 millones en efectivo que desembolsará, el fondo brasileño se hará cargo de todas las contingencias de carácter legal, de lograr las autorizaciones necesarias y de responder a eventuales reacciones del gremio de los petroleros, sector con el que la relación de Pride distó de ser óptima.
De esa cifra GP Investimentos aportará 40% de fondos propios; el restante 60% será cubierto con deuda que contraerá. En la operación fue asesorada por el Citi y por el bufete legal estadounidense Cravath, Swaine e Moore.
El timing para la compra parece excelente: el precio del petróleo ha provocado una fuerte demanda de equipos, porque esa cotización hace rentable la exploración en áreas que serían marginales de otro modo. El caso más típico es el de Techint, que vive una inédita bonanza merced a sus ventas de tubos para la industria petrolera.
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