24 de junio 2002 - 00:00

Duhalde confirma hoy en el Central a Pignanelli

Eduardo Duhalde confirmaría a Aldo Pignanelli, actual vicepresidente del Banco Central, al frente de esa institución en reemplazo de Mario Blejer, quien ayer a la noche ya viajó rumbo a Washington. La intención del gobierno es darle continuidad a la conducción del Central y evitar cambios bruscos como se dieron desde la salida de Pedro Pou, hace un año. Precisamente en la carta de despedida que hoy recibirá Duhalde, Blejer pide que se preserve la independencia del Central avalando la designación de Pignanelli. Duhalde no quiere respaldar al candidato para ese cargo del ministro Lavagna, Alberto Camarasa -mano derecha del radical Rodolfo Terragno-, aunque aceptaría que se integre al directorio. Será tema del encuentro que mantendrá hoy Duhalde con el titular de Economía. Las designaciones que haga el gobierno son clave: desde el Banco Central se deberá hacer una profunda reestructuración del sistema bancario y no menos importante, se deberá evitar una disparada del dólar y que el país vaya rumbo a una hiperinflación.

El presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, no avalará al candidato que propone el ministro de Economía, Roberto Lavagna, para quedar al frente del Banco Central. Por lo tanto, al menos por ahora será Aldo Pignanelli, vicepresidente de la institución, quien ocupará el lugar que desde hoy deja vacante Mario Blejer.

La gran incógnita es si Pignanelli será mantenido como «vicepresidente en ejercicio de la presidencia» o si será confirmado formalmente como presidente. «Esperemos que Duhalde lo confirme en la presidencia, ya que si no se puede desatar una nueva puja de poder», destacó un alto funcionario del Central, revelando la posición mayoritaria del directorio.

Lavagna no escondió durante el fin de semana su intención de encumbrar a un candidato propio al frente de la autoridad monetaria, tras el alejamiento de Blejer, que vivió como un triunfo personal.

Aunque no lo reconoció públicamente, es vox populi que está pensando para ese puesto en Alberto Félix Camarasa, ex representante argentino ante organismos multilaterales al final del gobierno de Raúl Alfonsín, y colaborador de Rodolfo Terragno en su paso como jefe de Gabinete de la Alianza.

En su carta de renuncia (ver aparte), Blejer también hace alusión, aunque indirectamente, a los embates que llegaron desde Economía para pisar fuerte en el BCRA: «Es necesario preservar la independencia de la institución, que estuvo en entredicho en los últimos tiempos», señala la misiva que recibirá hoy Duhalde.

Sin embargo, Duhalde insinuó a los gobernadores justicialistas el viernes que no aceptará el pedido de Lavagna. «Mi candidato es Pignanelli, pero si tienen alguno por supuesto me lo pueden proponer», indicó el presidente en tono conciliador (ver aparte).

• Respaldo

Pignanelli es justicialista y llegó al Central como director en 1998. Tiene una estrecha relación con el duhaldismo y su continuidad cuenta con el respaldo de gobernadores y también del ala política más cercana al presidente, como el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, y el ministro del Interior, Jorge Matzkin.

Además, en esta última etapa con Blejer al frente del BCRA, Pignanelli supo ganarse la confianza del resto del directorio (de perfil más técnico) y
de los banqueros, que continúan mirando con desconfianza al tándem Lavagna-Guillermo Nielsen en Economía.

La permanencia de Pignanelli también asegura que continúe todo el directorio del BCRA
. Puntualmente, ya habían confirmado su despedida Guillermo Lesniewier, director de la institución, Alejandro Henke, vicesuperintendente y hasta el propio Pignanelli, en caso de que no se confirmase la continuidad de la conducción actual, ya sin Blejer.

Lavagna sostiene que el Central continúa influido por miembros del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (CEMA), que propulsan la dolarización y la creación de una banca offshore. Por eso, quiere imponer sus propios candidatos, como Camarasa y el economista
Gabriel Rubistein, actual asesor de Nielsen.

Hace un mes, de hecho, Lavagna ya nombró a un hombre propio en el directorio,
Víctor Bescos, ligado al frepasismo.

Este enfrentamiento que seguiría latente entre Hacienda y el Central, pese al alejamiento de Blejer, también representa una complicación para la gestión económica en los próximos meses.

Otra discusión que se abre de ahora en más es qué función tendrá la Superintendencia de Bancos
. Tanto Blejer como Lavagna comparten el proyecto de escindir su funcionamiento del Banco Central, emulando el esquema inglés. De esta forma, la función de reestructurar la banca quedaría en manos exclusivamente de la Superintendencia, mientras que el Central tendría como tarea principal llevar adelante el programa monetario y respetar los límites de emisión dispuestos.

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