Los analistas esperaban un incremento menor de los precios al consumo, de 0,3%, y de 0,2% para el índice de base.
La cifra fue divulgada al día siguiente que el banco central estadounidense aumentara sus tasas por séptima vez consecutiva (a 2,75%) y endureciera el tono sobre la inflación.
En 12 meses, el alza de los precios al consumo ascendió a 3% y la del índice de base fue de 2,4%.
El incremento se explica ante todo por la fuerte alza (2%) de los precios de la energía en febrero, indicó el gobierno, mientras que los precios de la alimentación se mantuvieron controlados, con un alza de solo 0,1% en febrero.
En enero, los precios al consumo habían aumentado 0,1%, y 0,2% sin incluir alimentación y energía.
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