Tras la asunción de Axel Kicillof al frente del Partido Justicialista bonaerense, se abre una etapa de definición por la sucesión del gobernador en la provincia de Buenos Aires. En una entrevista con Ámbito, Sergio Berni destaca que el peronismo tiene al menos 14 candidatos preparados para el cargo. "Tal vez una PASO o una gran interna abierta sea el mecanismo correcto para tomar semejante decisión", anticipa el senador bonaerense. Critica la "proscripción" de Cristina Fernández de Kirchner, la define como la jefa estratégica del peronismo a nivel nacional y cuestiona la política de seguridad de La Libertad Avanza.
Sergio Berni no descarta ser candidato a gobernador: "Voy a estar donde el proyecto me necesite"
Sergio Berni destaca la unidad del PJ y advierte que "estamos en medio de un ajuste descomunal". Sobre el liderazgo de Javier Milei: "Me hace acordar a Néstor".
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Sergio Berni dialogó con Ámbito y propuso una primaria para definir el candidato a gobernador del peronismo.
Periodista (P.):
Sergio Berni: Veo que se están destruyendo las bases del capitalismo nacional y avanzamos hacia una economía de subsistencia. Caen las ventas todos los meses, cierran comercios, cierran empresas, hay un aluvión importador proveniente de China que arrasa con las pymes, el salario real está por el piso, la relación inversión/PBI es de las más bajas de las últimas décadas pese a las facilidades del RIGI y la liberalización de regulaciones, la recaudación cae como un piano.
¿Quiere que siga? Cada tres meses hay que ir al besamanos del FMI a rogar por un nuevo perdón por el incumplimiento de las metas acordadas que son absolutamente ficticias. Luis Caputo anda por el mundo rogando por un puñado de dólares porque el déficit de divisas pone en jaque el cumplimiento de los vencimientos de deuda. Es decir, estamos en medio de un ajuste descomunal que ni siquiera permitió cumplir con la tan manoseada promesa de bajar la inflación. Estamos en el peor de los mundos con una economía en estanflación. Ahora bien, este es el diagnóstico. Creo que matiz más o matiz menos, el diagnóstico es compartido por todos. Llegó la hora de pensar en un proyecto de gobierno que se pueda hacer cargo del desastre que va a dejar esta administración. En eso estamos en el peronismo.
P.: ¿Qué dirigentes destacaría dentro de la LLA?
S.B: La política no es un club de amigos ni un problema de buenas o malas personas. Gobernar es proyectar y defender intereses muy concretos. En el caso del gobierno defienden un interés que no es justamente el interés nacional. La resignación y pérdida de soberanía es el rasgo más distintivo del gobierno. Algunos distinguen entre más dialoguistas o menos dialoguistas, más razonables o menos razonables, más equilibrados o más aventureros. Para mi, esas distinciones son indiferentes. Si defienden un interés que no es el interés de la Patria no tengo nada que destacar. La Argentina productiva está en crisis, y no hay Nación sin industria, sin empleo y sin producción. Es inviable. Por eso digo que no es un problema de buenas o malas personas sino de las políticas que se llevan adelante.
P.: ¿Rescata algún logro de la actual gestión?
S.B: Destaco que tienen una conducción férrea y una agenda clara, y si fuera poco, la llevan adelante como una topadora. Yo recuerdo el último gobierno de Alberto y parecía el juego de la buena pipa, nunca llegabas a ninguna conclusión porque era la procrastinación permanente y la indecisión como filosofía de vida. Milei, aunque no me gusten sus reformas, avanzó como un torbellino. Un torbellino incontrolable y dañino, pero un torbellino que modificó el status quo. Me hace acordar al gobierno de Néstor que todos los días te sorprendía con una medida, aunque en el caso de Néstor eran medidas para el bien de la Nación. También al de Cristina cuando profundizó esa huella en un gobierno que tenía una dinámica arrolladora.
Sergio Berni: "Creen que gobernar es tirar títulos"
P.: ¿Cómo calificaría la política de seguridad de Milei?
S.B: No conozco la política de seguridad de Milei. Como en otros ámbitos, hay un discurso hiperideologizado. Creen que gobernar es tirar títulos. Lo que veo es una crisis fenomenal del sistema de inteligencia criminal, una paralización de la operatividad de las fuerzas por la falta de conducción política, una desinversión alarmante en materia tecnológica lo que hace que tengamos que enfrentar al delito cada vez más sofisticado con herramientas obsoletas. Veo funcionarios que no ponen el cuerpo. En materia de seguridad no se gobierna detrás de un escritorio ni haciendo dibujitos en un pizarrón. La función más importante en materia de seguridad y responsabilidad excluyente del gobierno nacional es la lucha contra el narcotráfico. No hace falta que le explique a nadie en que situación estamos. Hablan permanentemente del control de fronteras, y de la lucha contra el terrorismo. Sin embargo hace muy poco el vicepresidente de Irán (país declarado como terrorista) se paseó por la Argentina y los sistemas de inteligencia ni se enteraron. Otro papelón. Uno más de tantos.
P.: ¿Qué chances le ve al peronismo de volver al poder en 2027?
S.B: El peronismo es como el médico de guardia: cuando tenés una urgencia vas corriendo a buscarlo porque sabes que te va a solucionar el problema. Somos la única opción de gobierno posible. Tenemos los mejores cuadros de gobierno. Tenemos un proyecto de desarrollo capitalista con eje en la expansión productiva y la generación de empleo genuino. Tenemos experiencia en situaciones de emergencia y de crisis. Tenemos capacidad de contención social y somos la única fuerza auténticamente federal. Ya hemos superado el estrés postraumático que nos dejó el gobierno de Alberto Fernández. Ya hemos salido del estado de confusión a tal punto que en el peronismo ya se empiezan a vislumbrar los primeros candidatos, no sólo para el gobierno nacional sino que en la provincia más importante del país, al día de hoy, tenemos 14 candidatos. Eso habla de la vitalidad de una fuerza que se imagina a si misma como verdadera opción de gobierno.
Su visión del peronismo
P.: ¿Hay una crisis de conducción en el PJ?
S.B: No veo ninguna crisis de conducción. Nadie disputa ese lugar a Cristina Fernández de Kirchner. Ella es la presidenta del PJ nacional, pero más allá de la formalidad institucional ejerce un rol de conductora estratégica. Veo similitudes con el rol del Perón del exilio. Perón estaba proscripto así como Cristina está injustamente detenida y proscripta. Pero él ejercía un rol de conducción estratégica similar al que desempeña hoy en día CFK. Desde San José 1111 se reencontró con gran cantidad de dirigentes que plantean la necesidad de superar pequeños desencuentros del pasado para pensar en el futuro. Cuando estuvimos todos juntos nos fue muy bien. ¿Por qué no reeditar ese esquema de unidad con fronteras políticas amplias que permita tener una verdadera opción de gobierno en el 27?
P.: ¿Cómo definiría a Sergio Berni?
S.B: Soy un soldado que juró seguir su bandera hasta perder la vida. Luego entendí que las verdaderas reformas que necesita la Patria nacen desde la política. Por eso puse todas mis energías en la militancia peronista. Desde la universidad comencé mi militancia en la juventud peronista. Luego en el sur conocí a Néstor y a Cristina y desde hace 37 años pertenezco a ese proyecto político: por convicción, por decisión personal y con la libertad de ser leal a lo que pienso.
P.: ¿Hay unidad en el peronismo?
S.B: Claro que hay unidad. Sucede que el peronismo es la gran pasión argentina que subyuga y fascina a todos por igual, a propios y a extraños. El peronismo hace 70 años es como Gran Hermano: todos lo miran, incluso los que dicen que no lo hacen porque les avergüenza reconocerlo. Entonces sucede que cada anécdota se amplifica hasta el infinito. Milei no se saluda con la vicepresidenta, tira a Marra por la ventana, pierde diputados que arman bloque aparte, su jefe de gabinete es filmado por gente propia y le hacen operaciones mediáticas y judiciales desde adentro, pero no pasa nada. Se naturaliza. En cambio cada cosa que pasa en el peronismo lo convierten en una telenovela. Es lógico y siempre fue así. En el peronismo hay más unidad de la que ven los de afuera. Estamos más firmes de lo que algunos imaginan. El peronismo todos los días suma a un dirigente que vuelve al ruedo. Eso no es casual. Se olfatea cambio de época y nadie quiere quedarse afuera del nuevo ciclo que se avizora en el horizonte. Somos opción para el 2027 y se empieza a ver luz al final del túnel.
Los candidatos a gobernador del PJ
P.: ¿Qué tipo de relación tiene con Cristina y con La Cámpora?
S.B: Mi relación con Cristina es de admiración, gratitud y lealtad. Con La Cámpora, el Frente Renovador, Moreno o el MDF tengo una excelente relación. Eso sí: nunca me callo nada y digo lo que pienso (así me va). Pero siempre digo las cosas con absoluta libertad, sinceridad y de frente. Esa es mi manera de sumar al proyecto colectivo.
P.: ¿Cómo ve los posicionamientos en el peronismo por la sucesión de Axel Kicillof?
S.B: En la provincia se anotaron algo así como 15 candidatos. Eso habla de la vitalidad del peronismo y de la cantidad de hombres de Estado y con cualidades de gestión en condiciones de asumir semejante responsabilidad. El peronismo es un gigante dormido que cuando se despierta genera ruido y mucha expectativa: es lo que poco a poco está pasando. La debacle actual pone en crisis a un sector del electorado que poco a poco vuelve a mirar con entusiasmo al peronismo. Cuando llegue el momento se decidirá finalmente el nombre que nos represente. Tal vez una PASO o una gran interna abierta sea el mecanismo correcto para tomar semejante decisión.
P.: ¿Estaría dispuesto a ser candidato a gobernador o lo descarta?
S.B: Mire, estoy dispuesto a ser y a estar donde el proyecto me necesite. ¿Quién sabe dónde nos puede llevar la vida? Un soldado que huye y deserta de sus responsabilidades tiene una mancha en su honor para toda la vida. Un dirigente que le saca el cuerpo a la responsabilidad, también. Soy un hombre orgánico del peronismo y voy a actuar en consecuencia, asumiendo las responsabilidades que me correspondan.





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