El Banco Central pretende llegar a setiembre sin sobresaltos en lo que respecta al cumplimiento del programa monetario previsto para el tercer trimestre. En los últimos días, se fueron conociendo algunas medidas que intentan disminuir rápidamente el excedente de $ 1.400 millones que presenta la Base Monetaria Amplia (BMA) respecto de la meta que deberá cumplirse durante el mes próximo.
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En la medida en que dicho excedente pueda absorberse, el Central podrá continuar comprando dólares en el mercado sin alejarse de las metas.
La BMA se encuentra en niveles de $ 55.460 millones ( datos del 16 de agosto), mientras que la meta promedio para setiembrese ubica en $ 54.000 millones. Esto generará la necesidad de una importante absorción para no superar los límites. La intención es evitar los sobresaltos del segundo trimestre, donde desde la entidad que preside Martín Redrado tuvieron que comunicarse reiteradamente con los bancos para que suscriban Lebac y poder cumplir con el programa estipulado. El BCRA enfrenta dificultades para absorber a través de Lebac debido a la fuerte acumulación de vencimientos (en setiembre son por lo menos $ 4.000 millones) y la falta de instrumentos para hacerlo, como la imposibilidad de subir las tasas o la negativa a emitir títulos ajustables por inflación. En este escenario, el Central puso en marcha otros mecanismos que generarán una reducción automática en la base monetaria. Estos son los principales:
• Esta semana se realizará una nueva licitación para que los bancos puedan cancelar redescuentos de manera anticipada. Esta operatoria se había dejado de lado hace un par de meses, pero se vuelve a utilizar el recurso para absorber pesos más rápidamente. Serían cerca de $ 500 millones los que cancelarían las entidades para reducir esta deuda con el Central que está a una tasa cara de 3,50% anual más CER.
• Los fondos comunes de dinero (money market) deberán sacar la plata que mantienen inmovilizada por obligación en depósitos bancarios. Dicho encaje deberá mantenerse en una cuenta del BCRA y luego tomar pases de la institución para conseguir una remuneración. Este movimiento implica una absorción cercana a los $ 1.700 millones y es la medida de mayor impacto. Ayer fue puesta en vigencia formalmente por el BCRA, a través de la Comunicación «A» 4.406.
• Por seis meses se autorizó a los bancos a integrar sólo 80% de lo que corresponde por el efectivo mínimo, contra 90% exigido con anterioridad. Implica la posibilidad de reducir encajes por $ 1.100 millones, lo cual automáticamente impactaría en la base monetaria.
• También permitieron a los bancos a realizar pases con el Central por el dinero excedente que mantienen inmovilizado por encima de las regulaciones. Tiene el mismo efecto de bajar base monetaria.
• Objetivo
Todas las medidas apuntan, por lo tanto, a reducir uno de los componentes de la base monetaria, que es el encaje de los bancos (dinero que mantienen inmovilizado en el Central).
En cambio, se dejó de lado atacar el otro componente, que es el dinero circulante, que acumula un incremento de 25% en los últimos doce meses (casi el triple del crecimiento de la economía). Para ello sería preciso que los bancos aumenten más la tasa de interés que pagan por plazos fijos, algo que las autoridades económicas quieren evitar por miedo a un enfriamiento de la actividad.
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