La divisa estadounidense bajó medio centavo con respecto al cierre pasado a $ 3,94 la compra y a $ 3,975 la venta.
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Los ingresos de divisas y el desarme de posiciones dolarizadas siguieron empujando hacia abajo el tipo de cambio y, como la oferta supera la resistencia de la demanda, sólo quedan los mecanismos de intervención del Banco Central para equilibrar los precios.
Más allá de las circunstancias locales, los expertos sostienen que el fenómeno también reproduce en el plano doméstico la situación que se observa en los principales mercados de divisas del mundo, donde la moneda estadounidense sigue perdiendo terreno.
Las operaciones a futuro convalidaron un precio de 3,972 pesos para los contratos que vencen a fin de mes.
Según Carlos Risso, de Zonabancos, el "piso" de 3,955 pesos que se veía como firme de acuerdo con la defensa que venía haciendo el Banco Central, "comienza a dar signos de debilidad".
"La contención es cada vez a niveles más bajos y eso nos obliga a repensar si verdaderamente el entorno de 3,955 pesos podrá seguir siendo un buen piso", concluye Risso.
Los vencimientos de fin de año se negociaron a 4,037 pesos (-0,07%) y el futuro diciembre 2011 ($ 4,43) mantuvo una tasa implícita del orden del 9,8 por ciento.
Las fluctuaciones apenas perceptibles que presenta la divisa en todos los mercados desalienta la intermediación de divisas en un contexto en el que la tendencia la definen las intervenciones del Banco Central, señalaron desde una mesa de cambio.
"La estabilidad cambiaria se ha vuelto un poderoso estímulo para el armado de carteras de inversión con activos domésticos, que ofrecen rendimientos muy atractivos para el ingreso de divisas desde el exterior", opina Gustavo Quintana en sus informe cambiario.
Por otro lado, la moneda de la Eurozona ascendió tres centavos a $ 5,44 comprador y $ 5,53 vendedor.