Lo menos que corresponde decir es que la rueda de ayer fue complicada. Podríamos decir que lo fue por las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, distintos reportes del frente macroeconómico y del empresarial, los vaivenes del precio del petróleo y un volumen superior a lo que ha venido siendo habitual.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero no lo afirmamos porque nada de esto fue realmente gravitante para el mercado.
Cuesta reflejar las vivencias de los inversores que veían casi con desasosiego cómo apenas iniciadas las operaciones el Dow retrocedía 2,06%, durante la tarde ganaba 0,62% y cuando sonaba la chicharra de cierre volvía a caer 0,84% a 10.962,54 puntos. Puede parecer casi una burla a la inteligencia, pero nuevamente tenemos que decir que al frente de las bajas se colocaron los papeles financieros, que alcanzaron a perder 6%, para trepar luego más de 2% y cerrar retrocediendo 3%, acumulando así la mayor baja semanal de su historia.
Liderando la caída estuvieron Fannie Mae y Freddie Mac (a lo que se sumó la pobre recepción del balance del Bancorp, nuevas dudas sobre el Wachovia, el derrumbe de AIG -la mayor merma del Dow-, etc.). Liderando el rebote estuvo la baja del precio del petróleo, que luego de ganar más de 1% a primera hora, se desplomaba mas de 6% y finalizaba retrocediendo 4,5% a u$s 138,69 por barril (derivando en una baja de más de 4% para el sector energético) sin que ninguna noticia puntual justificara ninguno de los movimientos; y si forzamos un poco las interpretaciones, el buen balance de Johnson & Johnson que permitió al sector de los laboratorios (empresas "defensivas") posicionarse como el de mayor suba y alguna otra novedad en Washington Mutual. Las palabras de Ben Bernanke al Comité Bancario del Senado no hicieron sino reiterar lo que ya dijeron él y sus conmilitones de la Fed (el incremento en la expectativa de inflación se puede decir que se balanceó con la suba esperada del PBI) mientras los datos de la inflación mayorista fueron mixtos (hoy conocemos los minoristas). El temor sigue aumentando.
Dejá tu comentario