21 de junio 2006 - 00:00

El Estado argentino podrá tener hasta el 20% de Aerolíneas Argentinas

Los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido, y de Economía, Felisa Miceli, firmaron hoy con Aerolíneas Argentinas (AASA), una carta de intención, que contempla un aumento o modificación del capital social de la empresa aérea con un mínimo del 5 por ciento y hasta un máximo del 20 para el Estado Argentino.

La carta de intención, firmada con Horacio Fargosi, presidente de Interivest S.A. -propietaria de AASA- establece el acuerdo para el tratamiento de los estados contables correspondientes al ejercicio 2005 y un aumento o modificación del capital social, con un mínimo de 5 por ciento y hasta un máximo de 20 para el Estado argentino.

La integración del aumento de capital o la instrumentación de su modificación, será efectuada a valor nominal mediante la capitalización de créditos del Estado contra Aerolíneas Argentinas, aportes en efectivo y cualquier otro método que las partes acuerden en el marco del régimen legal vigente.

En la carta suscripta hoy, las partes se comprometen a tratar en la próxima Asambleas Ordinaria de Aerolíneas Argentinas estos puntos y la modificación del Estatuto Social de AASA.

Por esas modificaciones, las acciones de clase "A" tendrán derecho a la designación de un titular y un suplente de la Comisión Fiscalizadora y de dos directores titulares y dos suplentes en el Directorio.

También establece que será necesario un voto favorable de los directores para decisiones estratégicas como el aumento de capital, alianzas estratégicas que afecten la línea de bandera o para resolver la eliminación o reducción de los servicios de transporte aerocomercial de cabotaje.

Por este acuerdo el Estado Nacional desistirá de acciones contra Aerolíneas por la nulidad de las asambleas aprobatorias de los Estado Contables correspondientes a los ejercicios cerrados de 2003, 2003 y 2004.

Aerolíneas Argentina,s que fue creada en 1950 por el entonces presidente, Juan Domingo Perón, como aerolínea (estatal) de bandera y fue la empresa emblemática e identificatoria del país, y orgullo de los argentinos por más de 50 años.

Pero en el 2000, tras 10 años de privatización a manos de la española Iberia, que realizo una deficiente gestión y posterior toma control de Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) organismo del gobierno español, dejó de operar.

Sin aviones, porque se los embargaban por falta de pago; sin aportes de dinero de la SEPI, sus más de 6.000 trabajadores iniciaron entonces una lucha para salvar la empresa que culminó con la venta por parte de la SEPI al grupo Marsans.

El 2 de octubre de 2001, Antonio Mata, Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz -titulares del Grupo Marsans- y el presidente de la SEPI, Ignacio Ruiz Jarabo, firmaron en Madrid, el acuerdo por el que el ente público español les traspasó la aerolínea argentina.

Tras el acuerdo alcanzado, el presidente de Spanair y del Grupo Marsans, Gonzalo Pascual, anunció entonces que el titular de Air Plus, Antonio Mata -otra empresa de Marsans-, sería el nuevo presidente y primer ejecutivo de Aerolíneas Argentinas.

Aerolíneas fue privatizada en 1990, y adjudicada a la española Iberia, que practicamente la llevó a una crisis terminal, que fue rematada en 1998 con la entrada durante ese año de la Estadounidense American Airlines, que en 1999 se tuvo que retirar.

Posteriormente la SEPI tomó el control de Aerolíneas que llegó al 2001 con gran parte de sus rutas de cabotaje sin volar, hasta que finalmente suspendió sus vuelos internacionales y se paralizó entonces la empresa.

Finamente fue vendida al Grupo Marsans que asumió la mitad de la deuda de Aerolíneas Argentinas -615 millones de dólares- y se comprometió en el acto de traspaso a mantener por dos años a la totalidad del personal de Aerolíneas y Austral, y a retomar las rutas que se habían dejado de volar.

Antonio Mata tomó posesión de la empresa en Buenos Aires, el 17 de octubre de 2001 y de inmediato retomó la operación de las rutas Madrid-Buenos Aires-Madrid, Buenos Aires-Auckland- Sidney-Buenos Aires, además de Buenos Aires-Miami-Buenos Aires.

En aquel momento la empresa contaba con 6.634 puestos de trabajo y en tres años se los llevó a 8.873, y se pasó de los 17 aviones a las actuales 62 aeronaves.

La nueva gestión con la colaboración de todo el personal fue revirtiendo la situación en la que se encontraba la aerolínea en ocubre de 2001, impactada también por la caida de pasajeros que se produjo en el mundo tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

La empresa comenzó a revertir las pérdidas, que en promedio rondaba los 480 millones de dólares anuales, salió de la convocatoria tras acuerdos con los acreedores, pero no logró que el Estado le aprobase los balance correspondientes a los ejercicios 2002, 2003 y 2004.

Esta situación le impidió salir a cotizar en Bolsa para ampliar su capital, como tantas veces había anunciado Mata.

En los últimos tiempos la empresa fue afectada por un conflicto con los gremios de pilotos (APLA) y de mecánicos (APTA), que la paralizó por nueve días (24 de noviembre al 2 de diciembre de 2005) generando un importante malestar con la compañía.

Esa medida de fuerza le ocasionó a la empresa perdidas por más de 12 millones de dólares, y dejó varados a 100.000 pasajeros de Argentina y resto del mundo que no pudieron volar, perdieron conexiones, estadías de hotel, tours, etc.

Ahora, la empresa estaba pendiente de la firma de un Decreto presidencial que autorizara el aumento de la banda tarifaria de cabotaje para equilibrar sus costos, desequilibrados fundamentalmente por el costo del JP1, consecuencia de un barril de petróleo por sobre los 70 dólares.

La sumatoria de estos hechos provocó fisuras entre los principales accionistas, Pascual-Díaz-Mata, motivando el corrimiento de este último como presidente del Comite Ejecutivo.

Aerolíneas Argentinas fue creada en 1950 por el entonces presidente, Juan Domingo Perón, a partir de la fusión de cuatro pequeñas aerolíneas: Alfa, Fama, Aeroposta y Zonda.

El decreto de creación fue firmado el 7 de diciembre de 1950, para una companía que arrancó con seis aviones Douglas DC6; otros seis Douglas DC4; cinco bimotores Convair CV-240; 22 Douglas DC3, y seis hidroaviones Sandringham, y una dotacion de 3.812 empleados Durante el primer año, es decir en 1951, volaron 294.711 pasajeros de los cuales 41.246 viajaron al exterior.

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