Es un decreto a la firma del presidente Kirchner donde se insiste en hacer dirigismo económico desde el gobierno. Aumentarían los sueldos privados entre $ 50 y $ 100. Es casi insignificante para sueldos directivos, pero la Casa Rosada cree que así capta a la gente de abajo, que es mayoría. Pero resulta que la última medición muestra retroceso en la distribución del ingreso en la Argentina y que pasamos a ser el país de Latinoamérica con más empleo en negro, casi 53%, superando, inclusive, a Perú, que tradicionalmente mantenía la punta. El gobierno dispone aumentos y cree con miopía que ayuda. Hay empresas que no pueden pagarlo y pasan al negreo laboral. Las que pueden lo demorarán, perjudicando a sus empleados porque conocen el populismo de la Casa Rosada.¿Mejora el trabajador entonces con estos decretos? No. Más de la mitad de la masa laboral no tiene resguardos previsionales, ni de salud, ni de aguinaldo, ni de cobro por hijos. ¿Quién le aconsejará al gobierno que obligar desde el Estado es útil?