El oro subió 0,6% a u$s 1.234,80 luego de que un fuerte desplome en la víspera atrajo a algunos inversores, aunque el avance era limitado por las crecientes expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos reduzca pronto sus estímulos monetarios tras una serie de alentadores datos económicos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La incertidumbre sobre el momento de la reducción de los estímulos monetarios por parte de la Fed ha puesto nerviosos a los inversores del lingote en los últimos meses. El incremento de la liquidez del banco central ha apoyado al oro al mantener las tasas de interés bajas y generar temores inflacionarios.
Datos de ventas minoristas más sólidos de lo esperado en Estados Unidos, que se conocieron tras un reporte laboral que superó las expectativas la semana pasada, elevaron la especulación de que la Fed podría empezar a reducir sus medidas de estímulo en su reunión del 17 y 18 de diciembre, aunque el consenso del mercado aún apunta a una disminución en marzo.
Los operadores se vieron obligados a recomprar el metal precioso, que habían acordado vender a fecha futura ante expectativas de que el precio caería.
El metal se dirige a su primer declive anual en trece años al tiempo que inversores, impulsados por una recuperación de la economía global, canalizan más dinero hacia activos de riesgo como las acciones.
Un dólar más fuerte el viernes, que más temprano tocó máximos de cinco años ante el yen por una mejoría en el panorama económico, le quitaba un poco de brillo al oro. Un dólar más sólido es negativo para el metal ya que lo hace más caro para tenedores de otras monedas.
Dejá tu comentario