ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

5 de abril 2002 - 00:00

El país necesita derecha fuerte

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La Argentina carece de una verdadera izquierda y mucho más de una verdadera derecha. La izquierda se encuentra fraccionada en más de una docena de grupúsculos enfrentados entre sí y hasta ahora sin peso político. La derecha está aún peor: ningún partido la representa y se ha convertido en una franja de electorado de clase alta que carece de líderes genuinos y mucho más de ideología.

Entre el agujero electoral que la derecha no ocupa y la constelación de izquierdistas sin peso, se halla la gran masa de la política argentina, ocupada por oportunistas que hacen de la política su fuente de trabajo. Mayormente se dividen en dos grupos aparentemente antagónicos, pero igualmente inoperantes y carentes de ideas y profesionalismo: los progresistas y los peronistas.

Los progresistas, además de haberse apropiado de una denominación que no les corresponde y que usan para descalificar al resto de sus adversarios, venden la teoría de la conspiración a fin de capturar los votos de una parte de la población desorientada y que están dispuestos a comprar una explicación simple de por qué les va tan mal. En nombre de la conspiración los progresistas están dispuestos a hacer cualquier cosa y siempre terminan mal ya que sus métodos se dan de bruces con la realidad a la que tanto detestan. Los progresistas centran sus políticas en repartir la torta y encontrar culpables. Como siempre destruyen la torta, no les queda nada por repartir, excepto las culpas del fracaso, que siempre echan al gobierno anterior.







Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias