Los precios del petróleo bajaron netamente otra vez en Nueva York, ante los temores del impacto que tendría la desaceleración económica sobre la demanda de crudo, mientras que la amenaza de la tormenta Dolly parecía alejarse de las instalaciones del golfo de México.
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En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en agosto -último día de cotización- bajó 3,09 dólares, para terminar en 127,95 dólares.
Luego de recuperar el lunes más de dos dólares, los precios volvieron a caer, totalizando un descenso de casi 20 dólares en relación al último récord, de 147,27 dólares, alcanzado el 11 de julio.
"El mercado petrolero pasó su primer test de la temporada de huracanes: la tormenta tropical Dolly parece evitar las infrastructuras", subrayó John Kilduff, de MF Global.
La llegada de Dolly al golfo de México, donde se concentra la cuarta parte de las instalaciones petroleras estadounidenses, había contribuido a sostener los precios.
Pero según los servicios meteorológicos estadounidenses (NHC), Dolly, que debía transformarse en hurcán el martes en la noche o el miércoles, se dirigía hacia las costas texanas y mexicanas del oeste del golfo.
Con esa trayectoria, no debería causar en el peor de los casos más que una pequeña reducción de la producción en México, subrayó Phil Flynn, de Alaron Trading.
Por el contrario, los temores sobre la desaceleración de la economía estadounidense y su impacto sobre el consumo de crudo, ya responsables de la caída de los precios la semana pasada, volvieron a primer plano.
"Empresas estadounidenses publicaron malos resultados, alimentando los temores sobre el consumo", explicó Kilduff.
El grupo de servicios financieros American Express y el fabricante de componentes electrónicos Texas Instruments anunciaron resultados trimestrales inferiores a las previsiones, mientras que el grupo informático Apple anunciaba previsiones inferiores a las estimaciones.
"El fenómeno no está limitado a Estados Unidos: China e India, considerados los motores del crecimiento de la demanda energética, registran también dificultades" y dan señales de reducir su consumo, agregó el analista.
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