10 de enero 2001 - 00:00

El público se beneficia antes que las empresas por el descenso de tasas


Volvió el apetito de los inversores internacionales por comprar deuda argentina y los costos de financiamiento para el público y las empresas de primera línea comenzarán a bajar gradualmente en las próximas semanas. Resultado: las entidades bancarias locales ya pueden fondearse a tasas menores en el mercado internacional y el mayor ingreso de capitales, que ayer se reflejó en el aumento de casi 6% en la Bolsa, está aumentando la disponibilidad de dinero del sistema bancario. Al haber más liquidez, los bancos ofrecerán tasas menores para depósitos a plazo, pero a la vez reducirán los costos de los créditos para impulsar la demanda de dinero.

Pero para el sector empresarial que fue afectado por la crisis, la caída en las tasas tardará como mínimo dos meses en concretarse y recién para 2002, siempre que la actividad económica evolucione favorablemente, las tasas volverán a ubicarse en los niveles pre-cri sis. Así los diagnosticaron ayer diversos analistas consultados por Ambito Financiero.

Para el público no habría mayores problemas y en general las entidades bancarias estimaban ayer que las tasas para créditos personales, prendarios e hipotecarios caerían gradualmente en las próximas semanas. Desde el sector bancario, el gerente de créditos inmobiliarios del Banco Río, Claudio Miteff, pronosticó que «en el segundo semestre de este año podrían mejorar los plazos y las condiciones para el otorgamiento de préstamos para la vivienda». También desde el Banco Galicia se mostraron confiados en que a partir de ahora, al mejorar la confianza en la economía y aumentar los depósitos, las tasas comenzaran a caer paulatinamente.

Ventaja

Una evolución similar ocurriría en las empresas de primera línea, que además tienen la ventaja de poder conseguir fondos en el mercado internacional. El problema se presenta para las empresas afectadas por la crisis: en dos años y medio de recesión se deterioró la solvencia de estas firmas aumentando casi dos puntos porcentuales el grado de irregularidad en las carteras del sistema financiero, que pasó de 6,8% a 8,5%. Así, pese a la mejora en el contexto internacional y a la reducción en el riesgopaís, los bancos sólo van a reducir las tasas para este sector, en la medida que mejore la actividad de estas firmas. Antes de otorgar un crédito, los bancos evalúan la solvencia de la empresa y el retorno del proyecto. A mayor riesgo, mayor tasa. Difícilmente un banco le reduzca la tasa de financiamiento a empresas con problemas financieros o que presenten proyectos que tengan en este momento dificultades de desarrollarse dinámicamente.

«Para que los bancos bajen las tasas a estas firmas, primeramente la economía debe crecer, para mejorar así los índices de liquidez y solvencia, y que estas empresas puedan volver a calificar en el sistema financiero y así acceder a créditos a niveles de interés similares a los pre-crisis», explicó el director de Ecolatina, Ricardo Fuente.

Según explicó el director de Alpha, Hernán del Villar, «para las empresas afectadas por la crisis una de las cosas que va a determinar su acceso al financiamiento es la tasa de actividad. En los próximos 60 días mejorarán las condiciones financieras pero la actividad responderá con más lentitud». De Villar coincidió que la emisión de LETES de ayer es «una buena noticia» que muestra cómo el sector financiero empieza a normalizarse. Y si bien esta baja se va a trasladar al sector privado, el proceso es lento porque «partimos de niveles muy altos de tasas de interés».

Plazo

Para Fuente, «va a tardar al menos un semestre en notarse una rebaja generalizada sobre las empresas. Los bancos no les van a bajar las tasas a las compañías que están en situación financiera complicada». Según pronosticó Fuente, « si la baja en el riesgo-país opera lentamente, se van a ir mejorando ciertos indicadores de solvencia, liquidez y esto terminaría bajando las tasas para el tercer trimestre a empresas más grandes y en el primer semestre de 2002 para empresas chicas». Más optimista, Ricardo Lacunza de la Fundación Capital explicó que las tasas van a caer más rápido de lo esperado porque al conseguir intereses más bajos en el mercado de capitales, el gobierno saldrá del mercado doméstico, con lo cual quedarán fondos excedentes para que los bancos se vean obligados a prestarle al sector privado. Por su parte, el economista de la consultora de Broda, Esteban Fernández Medrano, también pronosticó próximas caídas en las tasas de plazos fijos y préstamos. «Las tasas de plazos fijos caerán porque con la mayor liquidez del sistema financiero, los bancos se ven menos obligados a mantener tasas altas para atraer depósitos. Pero la baja de tasas al sector privado tarda un poco más.» Para Fernández Medrano, a las empresas y al público que se van a endeudar a tasas fijas les convendría esperar un par de meses para hacerlo.

También el gobierno se mostró ayer confiado de que el sistema financiero comenzara a reducir el costo del dinero que presta lo cual ayudaría a reactivar la economía. Para el ministro de Economía,
José Luis Machinea, «se está produciendo una tendencia a la baja en las tasas de interés en los mercados financieros que se verá reflejada en los próximas días en la oferta de crédito a las empresas». El funcionario consideró además que «definitivamente se han alejado los temores sobre la solvencia de la Argentina».

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