La confianza de los mercados en la política económica de Lula Da Silva se expresó ayer en otra fuerte caída de 4,14% del riesgo-país de Brasil, que por primera vez en 28 meses perforó a la baja la barrera de los 700 puntos y cerró a 696,4. Mientras, el gobierno anunció que las exportaciones crecieron hasta la fecha 31% y que el superávit comercial aumentó a u$s 9.082 millones, 357% más que en igual período del año pasado. En tanto, Lula busca desactivar la amenaza de una anunciada huelga de empleados estatales. Para eso abrió una instancia de diálogo sobre su reforma previsional, aunque advirtió que no modificará sus rasgos principales.
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