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8 de mayo 2008 - 00:00

Embajador español: enojo que no cesa

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El acuerdo con Buquebús/ López Mena puede ser la mejor noticia para el gobierno argentino, que nunca quiso a Aerolíneas Argentinas en manos de Marsans (de lo que dio sobradas y numerosas pruebas a lo largo del tiempo), pero prenuncia si no una tormenta al menos una fuerte turbulencia en la relación con el reino de España. En declaraciones hasta inhabituales para un diplomático, el embajador en la Argentina, Rafael Estrella, responsabilizó a la administración del matrimonio Kirchner de la situación casi terminal en la que se encuentra hoy la aérea.

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En declaraciones radiales, Estrella dijo que «si la administración del entonces presidente-Néstor Kirchner hubiera-cumplido los compromisosque tomó en 2006 se habría saneado la situación financiera de Aerolíneas Argentinas y las soluciones habrían estado más pronto». Se refería obviamente al decreto presidencial 1.206/06, en el que se garantizaba al mercado aéreo desgravaciones impositivas sobre algunas operaciones, la posibilidad de contratar seguros sobre aeronaves fuera del país y -sobre todo-un cuadro tarifario que contemplaba no sólo aumentos sino compensaciones (subsidios) sobre las rutas deficitarias (en la actualidad, 29 de las 34 que vuela Aerolíneas). A esto se le sumó, según el diplomático, «la actividadde los gremios, la huelgade noviembre pasado, al margen de lo que puede haber hecho mal la empresa». Se refería al paro de casi un mes que protagonizaron los pilotos, sin que el gobierno hiciera nada para impedirlo a pesar de tratarse de un servicio público esencial.

«Hace una semana, de parte de la prensa argentina se estaba montando una operación para crear un holding de empresas que pretendía expulsar a los actuales dueños de Aerolíneas y sustituirlos por un conjunto de empresas, alguna incluso española. O sea que la fórmula era 'no corremos a los españoles'», denunció el diplomático. El «socio español» al que aspiraba el gobierno era la constructora Isolux Corsan, la que, tras la publicación del tema en Ambito Financiero, recibió un llamado del gobierno español « sugiriéndole» no prestarse a la maniobra contra Marsans.

Como se suponía, entonces, quedará en letra muerta (otra más...) el compromiso asumido por la presidente Cristina de Kirchner frente al canciller español Miguel Angel Moratinos, en ocasión de su visita de hace unos días. Allí se pactó volver a hablar del tema Aerolíneas cuando la ex senadora viaje a Lima la semana próxima, y coincida en la capital peruana con su par ibérico José Luis Rodríguez Zapatero. Al líder socialista, entonces -y dado el anuncio de ayer-sólo le quedará zapatear por el enojo o sencillamente cancelar el encuentro.

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