Enrique Martínez, nuevo titular de la secretaría PyME fue puesto enfunciones por el presidente Fernando de la Rúa. Esto seguramente ayudará aalejar la idea de que se trata de un área devaluada y no asumirá deslucido.
El sector PyME, entienden los empresarios, no sólo no bajará de nivel,sino que se verá reforzado porque hay dos a empujar en un área muy difícil ylos dos la conocen.
Por supuesto -en el país de las internas permanentes-ya hay quienesquieren ver una bicefalía, una SePyME política y la otra financiera. Larealidad es que habrá una SePyME política y un respaldo financiero, porque deotro modo Busso se hubiera quedado en su cargo.
Guillermo Busso vuelve al Banco de la Nación llevándose -según secomprometió- la idea de «trabajar para el sector PyME con todas las fuerzas».Para hacer más fácil ese compromiso, traslada dos fondos que nacieron en lanueva Ley PyME: Fogapyme y Fonapyme de 100 millones de pesos cada uno. Hay quever cómo se instrumenta porque la norma establece a la SePyME como órgano deaplicación. Busso es el típico sujeto a quien no le gusta fracasar en nada,además, bueno es recordarlo, después de la reforma de su carta orgánica el Naciónpasó a ser un banco PyME. Busso es un hombre PyME en el banco PyME, dicen.
Igual que antes
A primera vista parecería que se hubiera desguazado a la Se-PyME, perocabe recordar que el organismo solamente vuelve a ser lo mismo que antes devotada la ley que dio origen a los fondos mencionados. Es la misma secretaríade Rozenwulzer o si se quiere de Ana Kessler. Esto es; todo está como eraentonces. Lo que para las expectativas, no es mucho, pero es...
De todos modos, un instrumento de acción activa importante que tiene elnuevo secretario Martínez, hombre del sector, es la política sobre sociedadesde garantías recíprocas (SGR). Precisamente la Corporación FinancieraInternacional, brazo financiero del Banco Mundial, está esperando a queMartínez se siente en su despacho, ponga a trabajar a sus colaboradores y lovisitará para hacer una serie de propuestas que ya mencionaron en la reuniónsobre SGR que recientemente se realizó en Lisboa y donde la SePyME tuvo sulugar. Se habla de regarantía para SGR y de tasas libor.
A propósito del Banco Mun-dial, es importante recordar que se creó enese organismo un departamento PyME, lo que permite imaginar qué importancia leda al sector. También es todo un llamado de atención a quienes tienen dudassobre el nivel que hay que darle a la SePyME nacional.
Los empresarios argentinos, mientras tanto, van a pedir en estos días aMartínez que se confirme que se contará con crédito fiscal, para financiarestudios de proyectos y planes de capacitación.
Martínez tiene todo un desafío por delante, teniendo en cuenta que segúncálculos privados, el componente del sector en el PBI bajó de 70% a 50% y quela mano de obra ocupada por las PyMEs cayó de 70% a 60%. Esto es malo en paísesemergentes, aunque de poca significación entre los más desarrollados.
Otro segmento, nunca bien cuantificado, aunque muy numeroso, es el delas pymes casi marginales a los que solamente se las puede ayudar con políticasde subsidio para microemprendimientos. Aquí se podrán conciliar algunos proyectosdel Ministerio de Trabajo.
Todos los empresarios consultados se manifiestan con optimismo, aunquepor detrás cruzan los dedos porque saben que si hay mucho movimiento se puedeperder un organismo que los incluye, aún no bien, pero los incluye. Esperan seratendidos para discutir la segunda parte de una Ley PyME, comprometida por loslegisladores (diputado Rodolfo Rodil y senador Prullas) ya que la actual lahabían calificado de «únicamente mecanismo financiero» y que el resto es«carente de impacto positivo o negativo producto de su pobreza de contenido».




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