Entre los '30 y los '70, el país ya había probado con el plan Industria de Sustitución de Importaciones (ISI) que se basó en el reemplazo de materia prima industrial liviana.
Esta experiencia fracasó porque no se logró la elaboración de la materia prima pesada (que continuó dolarizada y elevando costos que finalmente se traducían en altos precios por falta de competencia y la inflación interna).
La ocurrencia empresarial poscrisis fue acudir a los científicos y tecnólogos para que, en lugar de traer fármacos, agroquímicos, software (programas informáticos) o tecnología de afuera, los generasen en el país.
Dejá tu comentario