El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Todos coincidieron en que tanto la Argentina como la región atraviesan un mejor clima económico, luego del ajuste que vienen realizando a la fuerza desde mediados de 1998, cuando la crisis rusa retrajo los flujos de capitales a la región. Sin embargo, advirtieron sobre una serie de factores de riesgo, la situación externa y las reformas internas que quedan pendientes. En este sentido, preocupa entre los expertos cómo se va a crecer más allá de 2004, cuando el rebote económico se agote si no se logra alentar la inversión productiva y la apertura del mercado de capitales. Entre los asistentes se encontraban economistas como Pedro Pou, Roque Fernández, Claudio Irigoyen, José McLoughlin, Luis Ribaya y Nicolás Dujovne. Las siguientes fueron las principales opiniones:
• La reducción de los flujos de capitales a la Argentina y a la región tiene que ver con factores externos. Los flujos financieros comenzaron a caer desde la crisis rusa. Eso no significa que en la Argentina los factores internos no pesen, pero hay que mirar más lo que pasa afuera.
• No ha desaparecido en el mundo la sensación de que los países de América latina son peligrosos. Estamos mejor pero no hemos vuelto a las condiciones anteriores y no es claro que se vuelva a las condiciones anteriores de acceso al crédito.
• Hay un ajuste general en América latina y la característica central es que los países han reducido sus déficit de cuenta corriente, han ajustado gastos públicos, han reducido el endeudamiento (estaban sobreendeudados) y con ello bajó la tasa de interés, han devaluado y han aumentado las reservas internacionales.
• La proyección de crecimiento para la región latinoamericana es de 1 por ciento para este año y 4 por ciento para 2004, especialmente apuntalada por el aumento del flujo de capitales, aunque nada comparado con la época de gloria.
Dejá tu comentario