El expresidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, sostuvo en su visita a Ámbito de Debate que hoy "es imposible que haya un corralito de dólares". En este sentido, dijo no estar "en contra de los controles de la AFIP", pero consideró necesario implementarlos con un tope para quienes "compran más de u$s 3.000" y así "tranquilizar los ánimos".
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"Si traen dos Hércules llenos de dólares y ajustan un poco el tipo de cambio, se van a calmar los ánimos. No se necesita un gran ajuste, hay que llevarlo a $ 4,50 o $ 4,60", explicó el exfuncionario del BCRA.
"Hay que tranquilizar a la gente, es imposible que haya un corralito en dólares", dijo. Al respecto, explicó que en su gestión al frente de la entidad, en 2002, cuando el Gobierno abrió el corralito, hizo "traer dólares" para que no faltaran divisas.
"El negocio financiero es un tema de credibilidad. Está estudiado que cuando hay corridas, que si la gente cobra hasta el 20% o 25%, se calma todo. La mejor medida que puede tomar el Gobierno es mostrar los dólares", explicó.
En cuanto a las medidas implementadas por el Central para contener la divisa estadounidense, Pignanelli aseguró: "No estoy en contra de la idea del control de la AFIP. Todo lo que podamos controlar está bien mientras no genere temor". No obstante, consideró necesario que los controles se hagan sólo "en compras mayores a 3.000 dólares".
Por otra parte, indicó: "Que la gente compre dólares es una consecuencia, la causa esta en algunos desniveles macro que estamos teniendo".
"Hay una fuerte expansión monetaria, la base viene creciendo al 40% anual, pero lo que creció más es el M3 (el crédito) que aumentó al 65% anual. Entonces, los depósitos subieron al 25%, el gasto fiscal al 35%. Lo que demuestra que las variables macro están desajustadas", agregó.
En este sentido advirtió que "si el dólar se dispara, se traslada a los precios".
Por último, Pignanelli insistió con la necesidad de poner "un mínimo en los controles de la AFIP para clamar un poco los ánimos" y "tomar medidas macroeconómicas que marquen un camino, como lo hizo el Gobierno con la baja de subsidios".
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