Ayer salió el sol para todos, inclusive para el mercado local que habíase mostrado como una zona aparte de las reacciones generales. Y todo arrancó desde un Dow Jones que quiere disipar velozmente los nubarrones, colocando 1% de recuperación. Desde ahí, se irrigó buen tiempo para recintos de la región y con un Bovespa encrespado en su indicador, hasta trepar 2,7 por ciento excelente.
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Pasando al Merval, estaba la oportunidad para agacharse y tomarlacon la mano (y un nueva fuera de foco acaso era para preocupar en demasía). Por fortuna, se pudo ver al índice porteño enganchado en el «trencito» alcista y al cabo de la rueda mostrando 1,74 por ciento de aumento. Sin llegar a la brillantez brasileña, al menos puesto en ritmo ganador. Los extremos del día mostraron al mínimo en 2.123 puntos, con el máximo en 2.171 y un cierre que recibió cierta corriente de oferta, como para empujarlo a un cierre más módico y con 2.158 unidades.
Lo más remarcable resultó una vuelta a volumen de calibre superior, que sumó más de $ 91 millones en acciones y donde de manera indudable se percibió que la compra se mostró en mayoría, en gran parte del día. La renta fija también se movió sobremanera, $ 928 millones de efectivo en bonos, con « cauciones» de total de $ 157 millones.
Otra gran demostración alcista en Tenaris resolvió buena parte del índice ponderado, con su 4,45% y casi 500.000 papeles, mientras G. Galicia fue más opaca y sólo con 1% de aumento, más tímida Pampa: sólo 0,75 por ciento. Siderar y Banco Macro, otros dos que pesan en el indicador, en zona de buen 2 por ciento. Cabe apuntar que en el volumen, lo hecho por Tenaris alcanzó peso específico como en sus mejores tiempos (más de la tercera parte del total). Una fecha que recompuso ánimos, y bolsillos, haciendo fiesta completa. Y la Bolsa, sin pañuelos.
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