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En su boletín mensual de enero, la entidad no cree que los riesgos para la estabilidad de los precios se materialicen a mediano plazo y opina que la inflación continuará descendiendo durante el año en curso, hasta caer por debajo del 2 por ciento.
El Indice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC) de diciembre para los doce países del euro fue del 2,1 por ciento, un valor que se aproxima al tope del 2 por ciento que impone el instituto para garantizar la estabilidad de los precios.
Respecto a la circulación del euro, el BCE señala que su repercusión en el nivel medio de los precios a corto plazo "no será significativa", debido, en gran medida, a la fuerte competencia en el mercado minorista, al atento seguimiento de los consumidores y los compromisos contraídos por los gobiernos de no aumentar los precios administrados.
Con todo, apunta que "aún existe cierto grado de incertidumbre en torno a esta evaluación" y asegura que "en los próximos meses se contará con una valoración más exacta".
Diversas asociaciones europeas de consumidores denunciaron subas de precios, sobre todo en la gastronomía y otros servicios, aprovechando la transición hacia el euro, pero el banco emisor insistió en que los efectos del cambio de moneda serán apenas apreciables en la inflación.
"A más largo plazo, deberá producirse una disminución de los precios en la zona euro, ya que la introducción física del euro fortalecerá la competencia de precios", afirma el BCE.
Para apoyar la tesis de una mejora de la economía, el BCE cita las últimas encuestas que sugieren el fin del descenso del nivel de confianza y algunos signos de estabilización de las perspectivas de crecimiento económico mundial. Sin embargo, dice que "continúa siendo elevado el grado de incertidumbre sobre las perspectivas económicas de Estados Unidos y de otras zonas del mundo".
Para el banco europeo, uno de los principales motivos para esperar una recuperación en 2002 es el hecho de que, durante los últimos años, los fundamentos económicos de la eurozona no han acumulado desequilibrios que requieran un proceso de corrección prolongado.
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